Ayer celebramos nuestro primer Unience & Meets, la nueva fórmula de eventos alrededor de las inversiones que proponemos desde Unience y en la que contamos con Fidelity International como patrocinador. Siempre es difícil apostar por un formato nuevo de partida, y por eso agradecemos especialmente a Fidelity que hayan sido nuestro primer partner en los Unience & Meets.
Durante el evento estuvimos haciendo liveblogging en Unience, por lo que podéis encontrar un completo resumen aquí. Pero, además, os mostramos ya la entrevista que realizamos al terminar el evento con Domingo Barroso, director de ventas de Fidelity, en la que realiza una valoración del U&Meets y nos cuenta cómo ve la gestora la situación de los mercados europeos.
Impresionante el despertar de los mercados europeos, después de todas las decisiones que se han tomado durante el fin de semana. El Ibex suma a esta hora más de un 12% y está a punto de recuperar en una sola sesión todo lo perdido durante la aciaga semana pasada. BBVA y Santander están disparados casi un 20%, nada más y nada menos.
Para situarnos, vamos a enumerar rápidamente las decisiones adoptadas durante el fin de semana. Primero, el pasado viernes 7, cerca de la medianoche, la Unión Europea emitía un comunicado en el que decía:
a) implementación del rescate griego
b) que la consolidación de las finanzas públicas va a ser una prioridad para todos los miembros de la Unión y que todos los países van a tener que adoptar más planes para que así ocurra, que se revisarán como tarde a finales de junio
c) apoyo total al BCE en las medidas que tome para estabilizar la región
d) como medida extraordinaria, la puesta en marcha de un mecanismo de estabilización destinado a preservar la estabilidad financiera en Europa
e) aumentar la vigilancia de las políticas fiscales de la región e incrementar, si es necesario, las sanciones
f) una mayor regulación en los mercados financieros
Sé que es una apreciación personal, con la que muchos podéis no estar de acuerdo, pero me ha llamado mucho la atención el gesto de Zapatero, en este video que os muestro, al terminar esta respuesta que ayer dio a la CNN sobre la intervencion y el aval del Gobierno a CCM. Me refiero al gesto del final, cuando acaba la respuesta, ese trago de saliva, ese rostro contrariado de haber dicho algo que no debía.
Transmite que no está nada contento con la respuesta que ha dado. Sobre todo, cuando dice “no estábamos ante un problema de solvencia, la caja tenía solvencia, pero tenía un riesgo en un plazo determinado de tener un problema”. Imagino que justo después de decir esta última frase (“tenía un riesgo en un plazo determinado de tener un problema”) pensaría ¿por qué habré dicho eso? ¿por qué no me habré quedado en “la caja tenía solvencia”?
Porque claro tener “riesgo de tener un problema de solvencia en un plazo determinado” es, de facto, tener ya un problema de solvencia. Quiero decir, si tu banco detecta que puedes tener un problema de solvencia en un plazo determinado, desde ya dejará de considerarte solvente. ¿Me equivoco? En fin, lo que ya no es personal es que, si de algo adolece la respuesta de Zapatero, es precisamente de claridad y transparencia.
El mensaje es críptico, sin explicar por qué se ha llegado a esta situación, como ya hicieron Solbes y De la Vega en la rueda de prensa del domingo, en la que nos contaron unas cuantas medias verdades para transmitir tranquilidad y no generar más alarma. Pero ni una explicación clara de por qué se había producido ese “problema menor de liquidez”, en palabras de Solbes, que había llevado al Banco de España a intervenir y al Gobierno a avalar con 9.000 millones de euros (1,5 billones de las antiguas pesetas) a la caja.
Como elllos no lo hicieron, la prensa se está encargando de explicarlo. Jesús Cacho contó ayer en El Confidencial que la precipitación en la intervención se desató tras la negativa del auditor, Ernst & Young, a firmar unas cuentas que no consideraba válidas. Hoy, tanto El País, elEconomista y Expansión, informan también en esa línea, anunciando que los beneficios de casi 30 millones que la caja puso como resultado de 2008 deberían haber sido en realidad importantes pérdidas.
O sea, que CCM habría sobreestimado voluntariamente sus beneficios. O, dicho en román paladino, habría mentido con sus beneficios, ya que si hubiera sido un error involuntario lo habrían corregido tras las advertencias del auditor. Es decir, que sí se le podrían pedir responsabilidades a Hernández Moltó. El ya ex presidente de CCM es ahora quien debe mirar a los ojos a sus antiguos clientes y a la sociedad y explicarnos con todo detalle (no estaría mal en una comisión de investigación) y honestidad lo ocurrido, como él le pidió hace 15 años a Mariano Rubio en este video.
La tranquilidad dura poco si los ciudadanos percibimos que se nos ha ocultado lo importante del asunto. O dicho de otra modo, la tranquilidad es pasajera si no hay confianza de fondo. Y para que la haya, todos necesitamos que sean transparentes con nosotros, que nos digan la verdad, o, al menos, que no se nos intente ‘colar’ un grave problema como si fuera uno intrascendente. Si el Gobierno nos pide confianza, que nos dé motivos para tenerla y no al revés.
Acabo de descubrir, buceando en la web www.clusterstock.comque ha citado hoy S. McCoy en El Confidencial, toda una perla. Se trata de ‘The bailout game’ (‘El juego del rescate’ en español). La verdad es que me ha parecido una idea genial, divertida, muy bien hecha y con una ironía deliciosa. Os recomiendo “perder” unos minutillos jugando una partida.
El juego (que está en inglés) consiste en guiar la furgoneta que Ben Bernanke, presidente de la Fed, y Hank Paulson, secretario del Tesoro, llevan cargada de dinero público para rescatar a entidades financieras y al sector del automóvil. La puntuación final depende de si el jugador ha elegido bien los bancos que rescatar.
Ayuda a Bernanke y Paulson a salvar entidades financieras
Debes tener mucho cuidado, ya que si dejas caer algunas entidades, su hundimiento arrastrará a otras y la recesión o la depresión acechan. Pero no te preocupes, porque tienes comodín de la llamada: puedes consultar… ¡a Alan Greenspan! El ex presidente de la Fed, caricaturizado según cada caso, te echa una mano dándote el consejo adecuado en cada momento.
Si tienes dudas, puedes utilizar el comodín de la llamada para llamar a Greenspan, siempre caricaturizado
En fin, me ha parecido una idea genial, ya que es una forma muy ingeniosa y divertida de contar la historia de las decisiones que han tenido que tomar los responsables de la economía americana desde que estalló la crisis. Pero con una variante: el jugador es quien decide si se gasta el dinero o no (y puede ver las consecuencias de no hacerlo).
Ah, y por cierto, si tienes mala suerte, caerás en una casilla en la que te quitarán dinero por el escándalo Madoff. Que lo disfrutéis (el juego, no a Madoff).
Me pasa un amigo el link al video de General Motors que pongo más abajo y a la página que el fabricante de vehículos parece haber organizado alrededor del mismo. La campaña de GM busca ofrecer datos y cifras concretos para contrarrestar a quienes dicen que no hace falta rescatar a las compañías de automóviles, que no afectan tanto al crecimiento económico.
Si las cifras que dan en el video son ciertas, se entiende que Obama se haya marcado rescatar a este sector como una de sus prioridades. El problema, además, no sólo es de que no se fabriquen coches. Hay que tener en cuenta que muchas compañías de automóviles en EEUU han estado dando créditos a tipos muy bajos o cero para incrementar las ventas. Es decir, que también tienen riesgo crediticio.
Aunque la situación de las compañías de automoción europeas no parece tan dramática como las de Detroit, la situación es muy dura también. Más todavía, cuando la Unión Europea ha anunciado esta mañana que no habrá plan de rescate para ellas. Parece que el dinero para rescates públicos se lo va a quedar todo la banca, a este paso. Tendrán que hacer las empresas europeas un video como el de General Motors para intentar movilizar a los ciudadanos.
Me ponen de los nervios los estereotipos y las descalificaciones cliché. Me irritan las generalizaciones que muestran a los brókers y los gestores de fondos como tiburones avariciosos y egoistas que se pasan todo el día ante la pantalla y se descargan en el gimnasio, en los vicios y en la lujuria. Me molesta la crítica fácil y tópica a estos (al fin y al cabo) trabajadores cuando estallan crisis como la actual. Me disgusta la caza de brujas sobre ellos, con la que se les señala como culpables de todo y liberamos nuestras conciencias.
Es como si más allá de la bolsa todos fuéramos almas cándidas, como si el personal de Wall Street o de la Bolsa de Madrid tuviera un gen distinto al resto, como si vivieran en otro mundo. Es la sensación que ya he leído y escuchado mil veces en mil crónicas y con la que he desayunado esta mañana en este post de Carlos Fresneda, firma que sigo habitualmente, corresponsal de El Mundo en Estados Unidos, que está tan bien escrito como repleto de estas generalizaciones. Pero creo que no es así: en mi opinión, la bolsa no es ni más ni menos que un reflejo de la sociedad.
Esa avaricia que se ve en el parqué es la misma que se da en la calle. El dueño de los gimnasios próximos a Wall Street también la comparte y las joyerías cercanas; también quienes se han lanzado al crédito compulsivo para tener unas vacaciones de lujo a las que no llegaban, para comprarse un BMW para elevar su status en el vecindario; o quienes cada fin de semana disfrutamos de cenas opíparas y después pagamos 10 euros o más por cada copa, mientras nos quejamos de lo que cuesta llegar a fin de mes… Todos los que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y que, ahora, nos tenemos que enfrentar a la realidad.
Va a ser duro, pero siempre pasa cuando el precio y el valor tiran cada uno para su lado. Al final este matrimonio se divorcia y los niños son los que más sufren. Recuerdo casos como Astroc, como Colonial, como Terra… Cuántos de nosotros hemos comprado acciones de esas compañías llevados por la avaricia sin saber si quiera como eran por dentro ni cuanto estábamos pagando por ellas. Se nos hacía la boca agua y los ojos dólares al ver los 10% Y 20% que subían cada día y sólo queríamos participar ¿Acaso los inversores no eramos tan culpables como las empresas? Por no hablar de la especulación directa con ladrillo.
Todos nos quejamos ahora de la crisis subprime y echamos la culpa a los bancos y los brókers, pero todos hemos participado en esta burbuja de endeudamiento global propiciada por unos tipos de interés muy bajos durante mucho tiempo. Todos, con nuestro egoismo y avaricia por tener más posesiones/dinero/poder/ocio/tiempo libre… No le echemos toda la culpa a Wall Street, en Main Street también hemos participado en este reality show de posesionismo y consumismo al que ahora le llega la carta de ajuste. Es necesaria una reflexión general.
Los titulares de los medios online apenas están dando la importancia que realmente tiene al desplome de Fortis Bank. Como os contamos el sábado, estaba siendo un fin de semana de reuniones al más alto nivel en Bruselas para salvar al que hasta hace muy poco era uno de los mayores bancos de Europa por valor de mercado… ¡De los más grandes de Europa!
Pues nada, esta pasada noche los Gobiernos de Bélgica, Holanda y Luxemburgo han tomado el control del banco al inyectar un total de 11.200 millones de euros (cuidado con la equivocada cifra de 11,2 millones de euros que se ve en algunos medios).
Fortis era aparentemente uno de los bancos más sólidos del continente, pero por muy duro que resulte hacerse a la idea: nadie está a salvo. Cuando el mercado se pone “en contra” de un banco y la desconfianza se ceba con él, la entidad no tiene más remedio que ser rescatada. Si todo el mundo quiere retirar sus depósitos y cuentas, el banco está técnicamente quebrado.
Algo parecido le ha ocurrido también al banco británico B&B, situación que el Santander va a aprovechar para comprar activos. El banco de Emilio Botín no deja de dar muestras de fortaleza y parece que será uno de los que salgan con más ventaja de la crisis.
Volviendo a Fortis, a ver cómo queda la situación y cómo afecta al personal en España, cuyo edificio central está en la calle Serrano en Madrid. La incertidumbre que se genera con esta situación nunca es buena para los profesionales que trabajan en las entidades. Esperemos que las aguas se calmen. Fortis tiene negocios de banca privada, banca de inversión y banca para empresas en España.
Evidentemente Warren Buffett no suele entrar en este blog y sus razones para invertir tienen algo más de base que llevarme la contraria… ¡Pero menuda casualidad! En cuanto escribí el post de que Buffett estaba escondido en esta crisis, el inversor salió de su madriguera ese mismo día comprando una energética.
Bromas y fanfarronadas aparte, y precisamente por lo que acabo de comentar, la entrada de Buffett en Goldman me parece muy relevante. Mucho valor debe estar viendo y mucha histeria injustificada en el sistema para invertir de nuevo en una compañía financiera. Con estos mercados locos nunca se sabe, pero su movimiento debería traer algo de confianza al sistema.
Veremos cómo se mueven las financieras hoy en EEUU. De momento, en el resto de mercados, lo están haciendo muy bien, desde Austrialia, hasta Asia, pasando por Europa. Ayer las acciones de Goldman subieron un 3,5 por ciento antes de que se conociera la noticia en un día de fuertes caídas en Wall Street. Los futuros de Wall Street también están subiendo con fuerza esta mañana.
¿Qué os parece el movimiento de Buffett? ¿Creeis que supone un hito cualitativo en la crisis?
Con la política hemos topado. A sólo seis semanas de las elecciones, tanto los demócratas como los republicanos quieren ganar votos a costa de hacer objeciones, más o menos electoralistas, al plan de rescate diseñado por el Tesoro y la Fed la semana pasada.
Trae más rédito electoral criticar a Wall Street por sus miserias que al estadounidense medio que se compró una casa, además de otras muchas posesiones, con créditos imposibles que ahora no puede pagar. Y digo yo, ¿no fueron también errores privados los de aquellos que apalancaron a lo bestia su economía familiar sin medir los riesgos de una caída de precios y una subida de tipos? ¿Qué diferencia hay entre quienes especularon con la vivienda a través de productos estructurados derivados y quienes lo hicieron comprando una casa directamente?
Al leer las crónicas que van llegando de las comparecencias de Bernanke, Paulson, y Dodd (el presidente de la Sec), uno se queda con la sensación de que el plan de rescate se está quedando atrapado en un barrizal. Y que en el Congreso los partidos están pensando más en ganar las elecciones que en restaurar la economía. ¡Claro que las medidas propuestas son impopulares e incluso injustas¡ pero parecen ser la única alternativa, a juzgar por el ruego casi desesperado de actuación urgente que ha recitado hoy Bernanke ante la Cámara de Representantes.
Más interesantes y menos electoralistas me parecen las críticas que se están viendo en blogs como 24/7, valorando la fórmula en que la Fed comprará la deuda tóxica. Según ha dicho Bernanke la idea es quedársela hasta vencimiento, lo que eliminaría la opción de que el Tesoro (y por tanto los contribuyentes) pudieran acabar ganando con esta operación si los mercados se recuperan).
En mi opinión, en cuanto los mercados vuelvan a enfurecerse, el plan tardará apenas unos días en aprobarse, pero mientras tanto el ruido electoral seguirá dejando sordos a los mercados.
En nuestro post de ayer comentamos lo extraño que era que Buffett aún no hubiera aparecido. Que no hubiera rastro de él. Y el ínclito oráculo de Omaha justo decidió aparecer ayer. Eso sí, muy lejos del sector financiero, sobre el que de momento ni siquiera se pronuncia.
Sin duda, la decisión de Buffett de sacar la chequera supone una buena noticia para los inversores. Si sale de compras es porque ver auténticas gangas en el mercado. Ahora bien, hay que tener en cuenta que su movimiento, en realidad, es muy cauto: se ha comprado una compañía energética y por sólo 4.700 millones de dólares, con una pobre prima del 7 por ciento, criticada en blogs de Wall Street como éste.
Habrá que seguirle muy de cerca a partir de ahora, pero que nadie espere que se meta en banca. Salió muy trasquilado de los problemas que le provocó su entrada en Salomon en 1987, banco en el que tuvo que llegar a ser consejero delegado interino en 1991. Lo hizo tras un escándalo que acabaría provocando precisamente la salida del banco de su estrella John Meriwetheter, que entonces se fue a fundar LTCM, de cuya monstruosa quiebra se cumplen estos días 10 años