recuperación

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Si las búsquedas que hacemos en Internet representan de alguna manera nuestro estado de ánimo respecto a la economía, la esperanza ha cogido la bandera en los últimos meses. Acabo de echar un vistazo a Google Treands, la web de Google para comparar las búsquedas de determinadas palabras, y he encontrado un resultado interesante.

La diferencia entre las búsquedas de la palabra “recovery” (recuperación) y la palabra “crisis” se ha ampliado hasta niveles no vistos desde hace dos años, en el verano de 2007. Queda así muy lejos de lo que sucedió en septiembre y octubre del año pasado, cuando “crisis” llegó a superar y con mucha distancia las búsquedas de su polo opuesto.

Esta mejoría en el estado de ánimo también se refleja en la gráfica de las referencias a ambas palabras en artículos de medios de comunicación. Como se ve en el gráfico bajo estas líneas, la enorme distancia entre ambos términos a favor de “crisis” se ha ido reduciendo paulatinamente hasta casi encontrarse en el inicio del verano. Ahora ambas han caído por el efecto vacaciones.

Como siempre, estos son los datos. Ahora llegan las interpretaciones. Para muchos, el hecho de que ahora estemos como antes del estallido de la crisis puede indicar que estamos recuperando cofianza, para otro todo lo contrario, que si antes del estallido estábamos así, también puede llegar tras el verano otro zarpazo económico.

Los últimos dos agostos fueron horribles en cuanto a noticias sobre la crisis económica, pero en esta ocasión está sucediendo todo lo contrario. Entre hoy y ayer se ha conocido noticias que dan sustento al buen comportamiento de los mercados desde mínimos: la principal sorpresa ha venido del centro de Europa. Resulta que las economías de Alemania y Francia crecieron en el segundo trimestre. En ambos casos, un 0,3 por ciento.

El consumo ha tirado de la economía francesa

El consumo y la balanza comercial han tirado de la economía francesa en el segundo trimestre, como se ve en el gráfico. También de la alemana.

Ha sido una noticia que ha sentado muy pero que muy bien al mercado. El Ibex ha hecho la enésima demostración de fortaleza y se ha ido por encima de los 11.100 puntos. El resto de índices de los grandes mercados europeos también avanzan más de un 1 por ciento y marcan nuevos máximos anuales.

El caso de las economías alemana y francesa resulta peculiar y hasta difícil de entender para los españoles por la dificultad para establecer una comparación útil. Allí la burbuja inmobiliaria no se había hinchado en los últimos años y, por lo tanto, el dolor en este sentido y en cuanto a destrucción de empleos ha sido bastante menor que en nuestro país o en Reino Unido.

Y tanto en Alemania como en Francia el consumo ha sido uno de los factores que ha influido para bien en el crecimiento del PIB, junto con el saldo positivo entre exportaciones e importaciones. Es decir, no se trata sólo del efecto del mayor gasto público de los gobiernos que están citando muchos que desconfían de que estos datos sean representativos.

Lo cierto es que han coincidio con dos días de mensajes positivos desde los dos principales bancos centrales. Ayer la Reserva Federal americana afirmó que “la actividad económica se está estabilizando” y que “las condiciones en los mercados financieros todavía han mejorado más en las últimas semanas”. El BCE ha escrito en su informe mensual que “el ritmo de la contracción se ha moderado claramente” y que la “contracción global podría haber tocado fondo”.

También dice que espera crecimientos negativos en las economías europeas en los próximos trimestres, pero que a lo largo de 2010 podrían empezar a verse crecimientos positivos, algo que ya habría ocurrido en el caso de Alemania y Francia según los datos conocidos este jueves, aunque también hay que recordar que se trata sólo de la primera lectura, que puede ser revisada al alza o a la baja.

P. D. El día también ha tenido su punto negativo, con la caída inesperada en Estados Unidos de las ventas minoristas el pasado mes.

Sigo sin entender muy bien la extraña fascinación que sentimos los seres humanos por los números redondos, pero hoy en la mayoría de medios y blogs financieros, y aquí no vamos a ser menos, se habla en titulares de uno de ellos: 1.000. Son los puntos que ayer revisó al cierre de la sesión el S&P 500, el índice por antonomasia de la bolsa americana.

Gráfico tomado de www.calculatedriskblog.com

Gráfico tomado de www.calculatedriskblog.com

Eso no pasaba desde noviembre y muchos no pensaban que fuera a volver a suceder en varios años, pero ahí está de nuevo. De hecho, había gestores y expertos que tenían marcado en rojo el nivel de los 950 puntos, y al romperlo se subieron al carro del mercado.

Lo cierto es que los números redondos, a mi modo de entender, tiene un doble filo: por un lado, atraen más a los inversores particulares, ya que en los periódicos, como el pasado fin en Expansión, empiezan a utilizarse palabras como euforia en la portada.

Y también es cierto que para un director de un medio, que un índice supere una cifra redonda como los 11.000 en el caso del Ibex, si llega, es motivo para darle un buen espacio entre las principales noticias del día. En las paredes de la redacción de elEconomista hay varias portadas colgadas con los niveles redondos que fue rebasando el Ibex 35 desde el nacimiento del periódico, en febrero de 2006 (El recorrido inverso no se ha hecho, para fortuna de los habitantes del piso de abajo).

Pero por otra parte, para los amantes de la inversión contraria, esto genera una alerta. Tradicionalmente, cuando los medios y los blogs hablamos más de euforia que de pánico suele ser peor momento para comprar, sobre todo a medio y largo plazo, que cuando ocurre lo contrario. Ya saben, aquello de comprar cuando todos tienen miedo y vender cuando todos quieren más acciones.

P. D. Por cierto, los 1.000 del S&P 500 coincidieron ayer con la rotura de los 100.000 dólares en las acciones de Bershire Hathaway, el holding de Warren Buffett.

Alan Greenspan, el ex presidente de la Reserva Federal, ha dejado interesantes comentarios en el canal estadounidense ABC. En una entrevista afirma que “el colapso está descartado”, gracias sobre todo a que el sector financiero se ha estabilizado, y que éste era precisamente el sector que ha provocado los mayores problemas a la economía americana. Os pongo el video, que está en inglés, y bajo el mismo lo comento.

Antes de empezar, el entrevistador muestra un video en el que Greenspan dijo en septiembre que era la peor crisis que había visto en su vida. Después le pregunta si la recesión ha terminado y él responde algo así como “No, pero estamos muy cerca”. Entre otras cosas, destaca que el plan Paulson reconvertido, el bautizado como TARP, ha acabado siendo muy efectivo, a pesar de las críticas que llovieron a esta iniciativa en su momento.

También le da importancia a la fuerte subida en la capitalización de las empresas estadounidenses en los últimos meses, que cifra en 3,5 billones de dólares. En su opinión esto ha generado unas plusvalías que se extienden por los mercados de crédito y de capitales. A nivel macro, asegura que ya se han visto recuperaciones en numerosas estadísticas y que hay señales de que la confianza se está recuperando.

Aparentemente, no deberíamos mirar lo que han venido haciendo los mercados en los últimos meses, si no lo que deberíamos hacer en el futuro. Sin embargo, mentalmente tenemos un sesgo a lo contrario. Y esta costumbre mental dificulta la toma de decisiones.

Gráfico del Ibex en 2009 tomado de Yahoo Finance

Gráfico del Ibex en 2009 tomado de Yahoo Finance

Me he puesto a reflexionar sobre ello hoy, tras leer los comentarios al último post en el blog de Bolságora en elEconomista, en el que por cierto Carlos Doblado afirma que estamos a punto de abandonar la tendencia bajista. Dice que para ello sería necesario que el Ibex, el índice de referencia del mercado español, rompiera los 9.880 puntos al cierre.

En fin, el caso es que un lector del blog, Diego, plantea lo siguiente: “No sé si es delito o no entrar en el mercado un 50% por encima de los mínimos, en 2003-2007 hubiera funcionado muy bien.Ahora qué hacemos? renunciamos porque ha subido ya mucho? Personalmente, prefiero correr el riesgo y no dejar que se escape definitivamente el tren”.

Diego dice que sí, pero probablemente la mayoría de los inversores lo tenga menos claro. Saltar al mercado cuando éste ya ha subido mucho implica, a priori, una decisión difícil incluso a nivel personal: empiezas a plantearte si es demasiado tarde, cómo no has entrado antes si estaba claro que tendría que llegar el rebote, si quizá conviene esperar a que llegue una caída para tomar posiciones…

Lo que acaban haciendo muchos es esperar a que parezca claro que el mercado seguirá subiendo para entrar. Y entonces sí, entonces suele ser tan tarde que supone entrar en el punto más alto o casi. ¿Se puede evitar esto? Para evitar este tipo de sesgos hace falta mucho rigor en las operaciones. Por ejemplo, entre quienes invierten en fondos es muy común la inversión periódica. Todo vale para dejar fuera las emociones al operar.

De entre las variables económicas cotidianas, hay un sector cuyas cifras me gusta seguir muy de cerca: el de las cadenas de restaurantes. Para mí es uno de los reflejos más claros de la evolución de la economía: ¿que las cosas van mal? A cenar en casa; ¿Qué la economía familiar tiene un respiro? Pues empezamos a salir a cenar fuera, que hace tiempo que no podemos darnos el placer.

Me atrevo a bautizar esta medida como el estomagómetro. Es decir, si le concedes más caprichos, la recuperación económica está en camino; si no, mal asunto. Los estadounidenses tienen un “estomagómetro” mucho más desarrollado y sofisticado. Se llama Restaurant Performance Index, y se elabora mensualmente, a partir del resultado de una encuesta a bares y cadenas de restauración.

El índice mide la asistencia, las expectativas, las ventas, las contrataciones, la inversión en capital… Y de ahí sale una cifra, que si está por encima de los 100 puntos significa que el sector se está expandiendo y si se queda por debajo, que la actividad está adelgazando. ¿Y qué está pasando en los últimos meses? ¿Empieza a haber hambre?

Como casi todo en estos momentos, hay opiniones para todos los gustos leyendo las mismas cifras. Por un lado, el último dato, el de abril fue bueno, ya que al colocarse en 98,6 puntos supuso la cifra más alta en 11 meses. Eso fue gracias a que, por primera vez en mucho tiempo, el indicador de expectativas se situó por encima de los 100 puntos.

Mr Pesimista se quedará con otro dato: el que muestra que las ventas y la asistencia a los restaurantes apenas ha mejorado y sigue en niveles muy bajos. Pueden argumentar, y quizá no les falte razón, que hay una corriente de optimismo entre los dueños de restaurantes ante la cercanía del verano, que con el buen tiempo podría animar a las familias a salir de casa, pero que esto de momento no se traduce en mayores ingresos.

Para la evolución de estas cifras, será clave el comportamiento del paro. Si la leve mejoría que se ha conocido en los últimos datos conocidos en Wall Street se consolida, podríamos ver al “estomagómetro” estadounidense colocarse de nuevo en periodo de expansión. Seguro que muchos lo empujarán si salen a cenar para celebrar que han conseguido un nuevo trabajo o que, al final, se han salvado del despido.

La economía y el sector financiero están empezando a ofrecer esas buenas noticias que los mercados vienen  adelantando con su fuerte rebote del 40% desde mediados de marzo. La agencia Bloomberg publica que hoy se anunciará en Estados Unidos que 10 de los grandes bancos que se acogieron al Plan Paulson (como se bautizó al en realidad llamado TARP) empezarán a devolver el dinero que el Gobierno Federal les prestó.

La Fed anunció ayer que los bancos a los que les pidió fortalecer el balance han presentado planes satisfactorios

La Fed anunció ayer que los bancos a los que les pidió fortalecer capital han presentado planes satisfactorios

JPMorgan Chase estaría entre estas entidades, según la información, en la que también se cita, aunque no tan claramente, a Goldman Sachs, State Street y American Express. En algunos blogs americanos ya se hacen porras sobre qué entidades completarán la lista. Además, la Fed también ha anunciado que los 10 bancos a los que pidió planes para financiarse lo suficiente para poder resistir en el peor escenario ya le han remitido propuestas satisfactorias.

Se trata de nuevas noticias positivas del sector financiero, que cada vez convencen a más expertos hasta ahora hiperpesimistas. Aunque no a todos, probablemente los que están fuera del mercado y se han perdido todo el rebote siguen buscando lunares en el rostro de las doncellas. En fin, que el último converso a la esperanza parece ser Paul Krugman, el último Premio Nobel de Economía.

Al menos esa impresión dejó a los periodistas de Bloomberg durante su discurso en la London School of Economics. Krugman ve posible que, visto en retrospectiva, el verano sea el periodo en que empezó la recuperación económica. Eso sí, sin tirar las campanas al vuelo. De momento lo único que dice es que el desastre se está estabilizando.

Para terminar con las historias de conversos, vayámonos al caso más escandaloso. Jim Cramer, el analista-loco-showman de la CNBC, el hombre que dijo gritando hace casi dos años que Ben Bernanke, el presidente de la Fed, era un estúpido y debía dimitir, ahora le considera un salvador. Dice que sin sus respuestas a la crisis estaríamos inmersos en una segunda gran depresión. Definitivamente, todos locos. Mad money.

Venía esperando un viernes como éste para compartir con vosotros el siguiente gráfico, tomado de nuevo de dshort. ¿Y por qué un día como éste? Porque los primeros viernes de mes, como muchos sabéis, se publican en Estados Unidos las cifras de desempleo del mes anterior. El mercado se fija tanto en la tasa de desempleo como en los puestos de trabajo no agrícola creados o destruidos.

El dato no sólo es relevante por su aspecto social, sino por la extraordinaria relación que suelen tener estas cifras con la evolución de los mercados. Y eso es lo que se puede ver en el gráfico a continuación. Como veis, aunque ahora parezca difícil entrar en bolsa tras una subida del 40 por ciento desde máximos, históricamente el momento en que ha dejado de subir el desempleo ha sido todavía un buen punto de entrada en el mercado.

Y viceversa, quien se sale del mercado en el momento en que empieza a aumentar la tasa de paro, suele librarse de importantes caídas adicionales, aunque ya se haya llevado un buen golpe en sus carteras. Es decir, cuando empiezan a destruirse empleos aún es el momento de saltar del tren antes de que descarrile, y cuando empiezan a crearse todavía se puede uno subir por muy rápido que vaya.

Relación entre el S&P 500 y el desempleo. Fuente: http://dshort.com

Relación entre el S&P 500 y el desempleo. Fuente: http://dshort.com

Claro, mientras vi este gráfico y se lo enseñé a mi mujer una noche entusiasmado por la correlación , ella aplicó el sentido común y dijo: “Pero lo difícil es saber cuándo empieza a subir o bajar el paro. Es decir, que no se trata de una subida o una bajada puntual, sino que es tendencia”. Efectivamente, eso sólo se puede ver con el paso del tiempo. Pero sí nos ayuda a estar alertas. Quien por cautela decidió salirse del mercado con los primeros datos de subida del paro a finales de 2007 bien lo sabe.

De momento en EEUU se siguen deshaciendo muchos empleos. Hoy los expertos esperan conocer que la tasa ha superado el 9 por ciento y que se han destruido 520.000 más, pero parece que la inclinación de la curva empieza a moderarse, ya que éste sería el menor incremento en siete meses, a pesar de ser todavía una barbaridad. Habrá que estar atentos.

Hola, os quería mostrar hoy esta interesante tabla. Muestra cómo fueron alternándose las fases alcistas y las bajistas tras el crack del 29. Como se puede ver, lo que estamos viviendo ahora entra dentro de lo que pasó entonces, más o menos. Los índices han caído en esta ocasión más de un 50 por ciento desde máximos y han recuperado ya casi un 40 por ciento. Casi como ocurrió entonces.

Gráfico visto en www.dshort.com

Gráfico visto en www.dshort.com

De nuevo, una comparación que genera inquietud y ofrece una doble lectura: quienes crean que el mundo ha cambiado mucho desde la Gran Depresión no tienen por qué temer un retroceso tan pronunciado, pero quienes consideran que estamos ante una repetición, deberían seguir muy de cerca los mercados las próximas semanas.

Cuando uno tiene algo bueno que contar, lo anuncia en cuanto puede. Llama a su familia, a sus amigos, a sus colegas de trabajo a toda velocidad. Goldman Sachs, el único banco de inversión que aún resistía de pié en Wall Street, hizo ayer algo parecido. Ha tenido unos resultados tan positivos en el primer trimestre que ayer se lo anunció al mercado por sorpresa.

Lloyd Blankfein, el presidente de Goldman Sachs

Lloyd Blankfein, el presidente de Goldman Sachs

Pero sorpresa de las buenas. Los analistas estaban esperando un beneficio por acción de 1,59 dólares por acción y Goldman ganó casi el doble: 3,3 dólares por acción. Y, atención atención, en el negocio de renta fija, divisas y materias primas, logró los mejores resultados trimestrales de su historia, 6.560 millones de dólares.

En realidad, no es el primer banco en dar buenas noticias. Algo similar hizo el pasado jueves, cuando España ya estaba de vacaciones, Wells Fargo, que también ganó el doble de lo esperado. Y en las semanas precedentes, aunque sin ofrecer números concretos, Citigroup, JPMorgan Chase y Bank of America  también han ido desvelando que este trimestre está siendo muy positivo.

Pero el caso de Goldman tiene una relevancia especial. No sólo anunció resultados, sino también que va a hacer una ampliación de capital para repagar las ayudas del TARP (el plan de rescate de EEUU) y quedar liberado de la esclavitud de ser controlado por el Gobierno. Éste es el camino a seguir, la senda que permitirá a las entidades financieras estadounidenses generar confianza. Claro, que no todas podrán, pero es bueno saber que hay alguna, como Goldman, que aparentemente está muy sana.

Además, como dice Henry Blodget en Clusterstock, con la separación del Gobierno atraerá a sus filas a los banqueros con talento que ahora están en otros bancos de inversión rescatados por la administración. Y que no quieren ver como sus bonus (por el trabajo bien hecho) se limitan por las pretensiones populistas del poder político.

P. D. Me pasa un amigo de este blog un artículo de Bloomberg con una visión muy distinta de las noticias que están dando los bancos americanos. Viene a decir que estos números tienen poca importancia porque lo verdaderamente importante será el resultado de los stress test que el Gobierno está realizando y que anunciará en las próximas semanas, que marcará el capital público que necesitan los bancos.

Hay que tener en cuenta, no obstante, que el artículo está escrito antes de conocerse los resultados de Goldman. Y en este sentido este amigo me recuerda que en la comparación de los resultados de Goldman se ha ocultado un poco las pérdidas que tuvo en diciembre por un cambio en el inicio del año fiscal. Aún así, en mi opinión, la realidad es que las cuentas de los bancos están mejorando. Diciembre queda ya muy lejos.

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