Plan Paulson

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La economía y el sector financiero están empezando a ofrecer esas buenas noticias que los mercados vienen  adelantando con su fuerte rebote del 40% desde mediados de marzo. La agencia Bloomberg publica que hoy se anunciará en Estados Unidos que 10 de los grandes bancos que se acogieron al Plan Paulson (como se bautizó al en realidad llamado TARP) empezarán a devolver el dinero que el Gobierno Federal les prestó.

La Fed anunció ayer que los bancos a los que les pidió fortalecer el balance han presentado planes satisfactorios

La Fed anunció ayer que los bancos a los que les pidió fortalecer capital han presentado planes satisfactorios

JPMorgan Chase estaría entre estas entidades, según la información, en la que también se cita, aunque no tan claramente, a Goldman Sachs, State Street y American Express. En algunos blogs americanos ya se hacen porras sobre qué entidades completarán la lista. Además, la Fed también ha anunciado que los 10 bancos a los que pidió planes para financiarse lo suficiente para poder resistir en el peor escenario ya le han remitido propuestas satisfactorias.

Se trata de nuevas noticias positivas del sector financiero, que cada vez convencen a más expertos hasta ahora hiperpesimistas. Aunque no a todos, probablemente los que están fuera del mercado y se han perdido todo el rebote siguen buscando lunares en el rostro de las doncellas. En fin, que el último converso a la esperanza parece ser Paul Krugman, el último Premio Nobel de Economía.

Al menos esa impresión dejó a los periodistas de Bloomberg durante su discurso en la London School of Economics. Krugman ve posible que, visto en retrospectiva, el verano sea el periodo en que empezó la recuperación económica. Eso sí, sin tirar las campanas al vuelo. De momento lo único que dice es que el desastre se está estabilizando.

Para terminar con las historias de conversos, vayámonos al caso más escandaloso. Jim Cramer, el analista-loco-showman de la CNBC, el hombre que dijo gritando hace casi dos años que Ben Bernanke, el presidente de la Fed, era un estúpido y debía dimitir, ahora le considera un salvador. Dice que sin sus respuestas a la crisis estaríamos inmersos en una segunda gran depresión. Definitivamente, todos locos. Mad money.

Mientras en Europa seguimos con los debates filosóficos y el pudor sobre las ayudas a los bancos, en Estados Unidos ya han empezado incluso a devolverlas. Si se confirma la noticia publicada en la noche de este lunes por la agencia Bloomberg, Goldman Sachs, JPMorgan y Morgan Stanley van a devolver al Gobierno los 45.000 millones de dólares que los contribuyentes les prestaron a través del Plan Paulson, también conocido como TARP.

Los mayores beneficiados por el TARP y, en rojo, las entidades que podrían devolver las ayudas. Fuente: Wikipedia

Los mayores beneficiados por el plan de ayuda a entidades financieras en problemas, TARP y, en rojo, los bancos que podrían devolver las ayudas. Fuente: Wikipedia

Ahora falta que les dejen, porque para cancelar este programa de ayudas tiene que decir sí la Reserva Federal estadounidense (Fed). Si ésta asiente, los bancos recobrarán una libertad imprescindible para moverse en el mercado: la de poder contratar a personal con talento y ofrecerles pagas variables que recompensen su buen trabajo. Ojo, y digo “buen trabajo”, no que les paguen más dinero por empaquetar “porquería”, como diría Leopoldo Abadía.

La premura de Wall Street por devolver las ayudas resulta alentadora. Me recuerda al enfermo del estómago al que le vuelve a apetecer comer; al paciente que ha estado en coma, en la UCI, pero ahora quiere levantarse de la cama y volver a moverse sin tubos y cables alrededor, ni pastillas que le dejen dormido. Parece que la gran banca de inversión ya quiere salir del hospital.

Y los verdaderos resucitados de la crisis serían las instituciones financiero-políticas estadouniendes. Se equivocaron de raíz cuando dejaron caer a Lehman Brothers y provocaron la mayor oleada de pánico financiero en 80 años, pero desde entonces, su actuación decidida ha salvado al enfermo, al sistema financiero, de la muerte, aunque la de la guadaña en algunos momentos le ha tenido bien agarrado de la mano.

Ahora hay que dejar que el paciente termine de recuperarse, y vigilarle muy de cerca. Los bancos tendrán que pasar revisiones, día sí y día también con la SEC, para confirmar que se han estabilizado. El stress test debería ser constante. Y mientras tanto, las entidades deben hacer caso al médico: nada de fumar o beber como locos, ahora toca cuidarse. Tener muy en forma los balances y no abusar del apalancamiento financiero. ¿Eso supone mayor regulación? Quizá, pero ése es otro tema con muchos cabos por atar.

De momento, Wall Street prefiere centrarse en las buenas noticias. Y ayer, influida por los rumores sobre la devolución de las ayudas, registró subidas cercanas al 3 por ciento.