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El peor momento en sentimiento inversor parece haber quedado atrás, según los resultados de la última encuesta de sentimiento de mercado Unience – Morningstar. En la lectura de este mes, el único sentimiento que avanza es el optimista de cara a los próximos 12 meses, aunque lo hace levemente.

En concreto, un 34,6% de los encuestados se muestran confiados para el próximo ejercicio, respecto al 32% registrado en octubre. Este dato supone persistir todavía en la zona medio baja de los datos de optimismo habituales en esta encuesta, que en los momentos de debilidad suele rondar el 30% y en las de más euforia, el 50% de las respuestas.

Encuesta de sentimiento de noviembre

Pese a la subida del optimismo, este estado no logra convertirse en el más común entre los 110 inversores que respondieron la encuesta. Domina, por segundo mes consecutivo, el sentimiento neutral, aunque retrocede desde los máximos del 41% hasta el 39,1%. Una clara muestra de que la mayoría de los inversores todavía se muestran dubitativos respecto a los mercados en el medio plazo.

Por segundo mes también repite como la tercera opción el pesimismo. En esta ocasión, retrocede hasta el 26,4%, la cifra más baja desde mayo, aunque muy por encima de los mínimos registrados durante el año, en abril, cuando tan sólo el 13,7% de los encuestados esperaban retrocesos.

En cuanto a las preferencias de inversión para el corto plazo, de nuevo se aprecian dos estilos muy diferenciados: los optmistas que se decantan por los activos de riesgo, y los pesimistas que se decantan por evitar el mercado. Así, entre los primeros, las preferencias se centran en renta variable española, en la que planean invertir un 34,3% de los encuestados; seguida por renta variable europea y bolsa americana, seleccionadas ambas por casi uno de cada cuatro encuestados

Similares opciones tienen las dos opciones más conservadoras: “no pienso invertir” fue la respuesta del 28,4% de los entrevistados, mientras que un 26,5% se decantan por poner su dinero en liquidez o depósitos.

Los activos preferidos para los próximos tres meses

Las opciones menos elegidas son gestión alternativa y todo lo relacionado renta fija, con la excepción de bonos corporativos en euros, opción seleccionada por casi un 16% de los encuestados. ¿Y cuál es la opción en la que menos confían los inversores? Bolsa japonesa. Tan sólo un 3% la seleccionan como posible inversión a corto.

Aunque hoy el mercado está de nuevo preocupado por los problemas de deuda soberana en Europa, la encuesta de sentimiento de Unience y Morningstar muestra bien claro cómo ha mejorado el estado de ánimo inversor en los últimos meses.

En enero, en concreto, se mantuvo en la zona de máximos a los que ya se elevó durante la encuesta de diciembre. Os dejamos aquí con los resultados de la encuesta.

En los próximos días incidiremos en el análisis de algunas de las respuestas, sobre todo las interesantes conclusiones que se pueden sacar de la encuesta de la comunidad.

El sentimiento de los inversores españoles se ha visto debilitado finalmente debilitado por los bandazos del mercado desde los máximos de enero. Entre los 260 participantes en la encuesta de sentimiento de mercado de Morningstar y Unience, la red social de inversores, el porcentaje de optimistas se ha reducido hasta el 40%, frente al 45% de enero, mientras que la cifra de pesimistas ha subido hasta el 23,3%.

Este porcentaje de pesimistas, aunque sigue siendo muy bajo en comparación con los alcistas y los neutrales, ha marcado la lectura más alta desde que se empezó a realizar esta encuesta hace tres meses, en diciembre de 2009. Ahora bien, hay una diferencia muy importante entre cómo ven la situación los particulares y cómo la ven los profesionales de la inversión.

Mientras en los particulares los bandazos de las acciones sí tienen un claro efecto en la visión de mercado, y la evolución del sentimiento oscila con cierto retraso sobre los movimientos de las bolsas, no sucede lo mismo entre los profesionales, como se puede ver en los gráficos que adjuntamos más abajo.

En este caso, el porcentaje de alcistas incluso ha subido tras los descensos de los índices, hasta situarse en el 55%, el punto más alto de las tres encuestas precedentes. Pero también ha hecho lo propio el porcentaje de bajistas, que ha avanzado hasta el 27% en la lectura de marzo, y que por primera vez supera la cifra de los neutrales.

Es decir, el aumento de la volatilidad ha polarizado el sentimiento en los profesionales de la inversión. Muchos que parecían indecisos en la parte final de 2009 han ido tomando posiciones a medida que va avanzando el ejercicio. Y, desde luego, las caídas no les han afectado demasiado.

Estas diferencias también se aprecian perfectamente en otra de las preguntas de la encuesta, la que tiene que ver con las intenciones de inversión para los próximos tres meses. El activo donde hay un mayor número de inversores particulares que piensan invertir próximamente es la renta variable española, con cerca de un 35%, mientras que casi un 20 por ciento afirma que no espera invertir en los próximos tres meses. En el resto de bolsas, la estadounidense, la europea y las emergentes la intención de inversión de los particulares se sitúa casi en la mitad que en el caso de España. Casi lo opuesto a lo que sucede entre los profesionales.

Llama la atención de un modo extraordinario que cerca de un 60 por ciento de los profesionales tiene intención de invertir en renta variable de EEUU durante los próximos tres meses, al hilo de la esperada recuperación de la economía americana. Sin duda ha ayudado los resultados empresariales mejores de lo esperado que se están conociendo en Estados Unidos. Además, cerca de un 40% también piensa hacerlo en renta variable europea y emergente.

Interesante también los elevados porcentajes que confían en la renta fija corporativa en euros y en la gestión alternativa entre los profesionales. Por el contrario, la cifra de profesionales que no piensa invertir en los próximos tres meses es prácticamente imperceptible, señal de que aprecian muchas oportunidades en los mercados en la actualidad.

Hay que tener en cuenta que de los 260 inversores que han respondido la encuesta (de los cuales un 87% eran particulares y un 13% profesionales), cerca de un 40% afirma que el activo que más pesa en su cartera es la renta variable, por lo que son ahorradores de un perfil orientado a las acciones. Eso sí, el siguiente activo que más pesa en sus carteras son los depósitos y la liquidez y entre los dos prácticamente igualan el porcentaje de las acciones.

Pesimismo sobre el euro
Pero la conclusión quizá más contundente de la encuesta la encontramos en el sesgo tremendamente bajista que tienen los inversores con el euro. En la pregunta de la comunidad (en la que se elige una de las sugeridas por usuarios de Unience en el grupo de Morningstar dentro de la red social de inversores), se lanzaba la siguiente cuestión: ¿Qué hará el euro contra el dólar hasta final de año? Atención a las respuestas.

Tan sólo un 14% de los encuestados espera una recuperación de la divisa europea frente a la americana. Y el porcentaje de usuarios que espera que se revalorice más de un 5% desde los niveles actuales se reduce hasta sólo un 8,9 por ciento. Por el contrario, más de la mitad de los encuestados espera retrocesos. Y un 28,2 por ciento considera que podrían ser superiores al 5% por ciento, lo que supondría ver al euro en niveles cercanos a los 1,25 dólares por euro, frente a los 1,35 dólares a los que se mueve en la actualidad.

Parece que el escepticismo sobre la unión monetaria ante los problemas por los que está atravesando Grecia y su posible contagio a otros países está generando mucha incertidumbre entre los inversores. Si además a esto se le une las expectativas de recuperación de la economía estadounidense, que se aprecian también en las preferencias de inversión, se explica fácilmente el escenario tan negativo esperado para la moneda europea.

Está claro: cuanto más cantada parece para muchos una recogida de beneficios más tarda en llegar y más inversores se quedan con la boca abierta y con las posiciones bajistas temblando. También está claro que cuanto más sube el mercado más cerca está el día en que haya una corrección más o menos sería, lo difícil es saber si todavía falta mucho hasta que llegue ese momento o ya estamos en las inmediaciones.

Las bolsas han dado hoy otra señal de fortaleza importante: de nuevo ganancias en casi todos los índices, que en el caso del Ibex 35 le lleva cerca de los 11.500 puntos. Por si no nos acordamos, hace menos de medio año cotizaba por debajo de los 7.000 puntos.

Lo incuestionable, salvo para los obsesionados con la crisis que siguen pensando que las grandes autoridades mundiales están manipulando estadísticas y resultados para engañarnos a todos, es que de momento, es que hay señales de mejoría evidentes en algunas de las principales economías del mundo. En Estados Unidos hoy se han conocido otro par de datos interesantes.

El índice de precios de la vivienda S&P/Case-Shiller ha repuntado por segundo mes consecutivo. Vale, todavía cae más de un 30 por ciento desde mínimos, pero se trata del repunte más importante desde principios de 2006. Todavía es pronto para pensar que es el inicio de una recuperación sostenible, pero los vientos están cambiando.

Además, el dato de confianza del comsumidor que mide el instituto Conference Board subió en el último mes bastante más de lo previsto y ha vuelto a situarse por encima de 50 puntos, barrera en la que se suele situar la diferencia entre niveles de expansión y contracción.

Según la nota de prensa, las expectativas de los ciudadanos estadounidenses se han situado en el nivel más alto desde diciembre de 2007, sobre todo gracias a las mejores perspectivas sobre el mercado laboral, aunque apenas se ha trasladado al optimismo sobre obtener más ingresos, que suele ser lo que más pesa en el consumo final.

Puede que sigamos viendo ensalada de datos: unos cuantos buenos, como éstos, y otros tantos malos, pero desde luego esto no se parece en nada en los que veíamos hasta abril o mayo, cuando prácticamente cada lectura de un indicador económico era peor que la anterior.

La publicación de referencia del mercado estadounidense viene esta semana con una dosis de optimismo. En su tema de portada de esta edición (es semanal y se publica los lunes), Barron’s viene a decir que las bolsas están muy cerca del suelo y que los precios ya resultan muy atractivos, aunque no se puede descartar  descensos hacia los 5.000 puntos del Dow Jones.

Para refrendar sus tesis se basa, principalmente, en dos puntos:

-Las acciones están baratas por PER
Según la publicación, el PER (veces que el beneficio por acción está recogido en el precio. Cuanto más bajo, teóricamente más barato) del S&P 500 ya se ha ido cerca de las 13 veces, y a estas alturas ha rebotado en la mayoría de crisis, excepto en 1974, 1982 y 1987, pero entonces los rendimientos de los bonos del Gobierno eran mucho más altos.

- Las acciones están baratas midiéndolas sobre el PIB.
La capitalización del mercado bursátil americano ahora supone tan sólo el 60 por ciento del PIB de este país, la cifra más baja desde principios de los años 90. En teoría, positivo, aunque este dato también tiene una lectura menos optimista: supone casi el doble de los niveles a los que se llegó a caer en los años 70 y 80.

A esta noticia he llegado a través de Seeking Alpha, donde también he visto esta interesante estadística: según la última encuesta de la Asociación Americana de Inversores Individuales, el 70% espera que las acciones sigan cayendo en las próximas semanas, un nuevo récord de pesimismo que suele tomarse como un indicador contrario (bajo la idea de que si todo el mundo es tan pesimista ya habrá vendido sus acciones): es decir, como que la capitulación ya se ha visto.

¿Qué os parecen estas estadísticas? ¿Estáis de acuerdo con Barron’s o os apuntáis al “esta vez será diferente”?