Madoff

You are currently browsing articles tagged Madoff.

Hola, me acabo de encontrar con éste simpático video que hicieron el pasado jueves en programa de Jimmy  Kimmel en la ABC estadounidense. Se trata del escándalo de Madoff explicado por dos personajes de Barrio Sésamo, Epi y el monstruo de las galletas, Triki. Está en inglés, pero no hace falta mucha traducción. Básicamente, Epi es un ahorrador que le va a confiar su dinero (representado por las galletas) a Triki, que le dice que ama su dinero y que le va a conseguir un 40% al año. El final no os lo quiero desvelar…

En fin, un toque de humor de vez en cuando no viene mal para pasar el mal trago de la crisis.

Pruebe con este trabalenguas: ·El sistema está estafado, ¿quién lo desestafará? El desestafador que lo desestafe, buen desestafador será·. Hoy se ha conocido en EEUU el penúltimo megaescándalo financiero, con la peculiaridad de que este señor estaba entre la lista de estafados por Bernie Madoff. Empieza a parecer de chiste, aunque la cosa sea bastante seria.

El hombre al que apunta la SEC, Allan Stanford, bajando de un helicóptero. Foto tomada de Clusterstock

Allan Stanford, denunciado por la SEC, bajando de un helicóptero. Foto tomada de www.clusterstock.com

En fin, el protagonista de esta nueva historia de terror financiero se llama Allen Stanford y al parecer prometía unas rentabilidades seguras y consistentes para quien invirtiera en sus productos.

El banco, Stanford Bank, estaba domiciliado en un paraíso fiscal en Antiqua y, al parecer, en las últimas semanas se ha dado la “cómica” situación de grandes inversores volando hasta allí para recuperar su dinero. Tremendo. Todo, claro, para volver con las manos vacías. Un viaje al paraíso que para ellos habrá sido un infierno.

Al parecer el fraude podría rondar los 8.000 millones de dólares, aunque todavía no se conoce mucho detalle. Sölo se sabe que la rentabilidad que prometía era de un 8% anual.

La SEC, la policía de los mercados americanos, ha explicado que Stanford y sus socios no les hacían caso en sus requerimientos de información y documentos. Y tampoco colaboró en absoluto, por lo que se va conociendo, en las investigaciones sobre Madoff, en cuyos fondos también estaba pillado. Pues eso, el estafador estafado.

‘Este tío es un campeón’, como diría un amigo mío en tono irónico. No sólo ha cometido el mayor fraude financiero de la historia (el de Enron fue empresarial), sino que además ha tenido el suficiente “valor” de pasearse por programas de TV estilo “Diario de Patricia” diciendo que es imposible cometer fraude.

Este video, una vez destapado el escándalo, supone una buena muestra de lo cínicos que podemos llegar a ser los seres humanos con tal de conseguir nuestros objetivos. Está en inglés, pero debajo del video os hago un resumen de las frases que ahora resultan más burdas. Veréis que en teoría dura 33 minutos, pero en realidad son sólo unos 3, porque lo he recortado con un programa específico. El video entero lo podéis ver en Youtube.

powered by Splicd.com

Frases de Madoff:
- “El dinero se hace ahora en Wall Street asumiendo riesgo con tu propia cartera”
- “Las murallas chinas impiden que un departamento conozca lo que va a hacer el otro para sus clientes”
- “Eso no quiere decir que no se cometan abusos, pero ahora es virtualemente imposible violar las reglas”
- “Es imposible que violes las reglas y no te lo detecten durante un largo periodo de tiempo”

No está mal, ¿verdad?

Introduzcamos los siguientes ingredientes en una coctelera:
- Estallido de una crisis tras una época de excesos financieros
- Ex directivo de una de las mayores bolsas de EEUU monta su propio negocio financiero
- Fraude masivo a clientes financieros

¿Resultado? Ahora nos saldría el escándalo de Bernard Madoff, conocido a finales de la semana pasada, pero no es la primera vez que ocurre en Wall Street. Hace 70 años Richard Whitney, que había sido presidente hasta 1935 de NYSE, la principal bolsa de Wall Street, fue detenido y metido en prisión tras descubrirse un fraude multimillonario a sus clientes.

No es de extrañar que antes de dejar la presidencia del NYSE protestara contra la regulación que se estaba aprobando entonces en el Congreso, como se ve en este curioso video (en inglés):


Tremendo, ¿verdad? Los más pesimistas ya tienen una similitud más entre el crack del 29 y la crisis actual para llevarse a la boca. Y esta vez con toda razón.

La avaricia no entiende de edad, ni de estatus social ni de prestigio. Lo demuestra el último escándalo que ha salpicado el mercado financiero y vuelve a dar la razón a quienes cargan contra la falta de escrúpulos de Wall Street. Su protagonista, Bernard Madoff, tenía la vida resuelta desde hace tiempo: había sido presidente de Nasdaq, uno de los mercados más importantes del mundo, y era toda una eminencia en Wall Street. Y no tenía el perfil del joven agresivo, sino que era un “jubilado” de casi 70 años de edad.

Sin embargo, había montado toda una estructura piramidal, un caso Afinsa a lo sofisticado, donde sus clientes no eran pequeños ahorradores, humoristas ni tonadilleras, sino los cerebros más alabados del mundo de la inversión, los gestores de “hedge funds”. Inversores que supuestamente valoran todos los riesgos estaban comprando sus “sellos”, sin preguntarse por qué obtenían tan altas rentabilidades. Iban poniendo una carta más en el castillo de naipes. Hasta que al final se ha desplomado.

Asi de feliz estaba Madoff antes de ser arrestado

Asi de feliz estaba Madoff antes de ser arrestado

El fraude de Madoff, si se confirma el tamaño de 50.000 millones de dólares, sería el segundo mayor de la historia, sólo superado por Enron. Y va a afectar a grandes hedge fund que “invertían” en sus productos. Por ejemplo, a los fondos de la gestora Fairfield, que ya ha reconocido en su web que tenía varias cuentas con Madoff “como otros muchos inversores”.

Y que también va a afectar a España. En las conversaciones en el sector de la inversión colectiva corren de boca en boca nombres de entidades especializadas en banca privada y hedge funds que estarían bien pilladas con “sellos” de los que vendía Bernard Madoff, que irónicamente, había puesto su nombre a la gestora ante la despersonalización de Wall Street y para reivindicar el valor de las personas con prestigio.

Madoff había venido registrando unas impresionantes rentabilidades año tras año, sin fallo. Y muchos gestores se habían dejado seducir por sus encantos. Aunque no todos: La agencia Bloomberg cita a uno, Jim Vos, que tras estar varios meses investigándolo en profundidad no invirtió y recomendó a sus clientes que no lo hicieran. Vos critica en el artículo a los gestores que no hicieron bien los deberes.

Y bien podría criticar también al regulador del mercado americano, la SEC. A diferencia de otros productos sofisticados, Madoff era una firma regulada. Es decir, que teóricamente pasaba las revisiones periódicas de la policía de los mercados. ¿Cómo es posible que nadie se diera cuenta?

Porque a nadie le importaba. Muchos de estos inversores sofisticados actúan como cajas negras. El esquema de oscuridad es el siguiente: “Dame el dinero que ya lo administraré yo como convenga para lograr altíiiiiisimas rentabilidades. Y no me pidas que te diga donde invierto porque entonces no podría obtener estas rentabilidades… Y tu quieres tener estas rentabilidades, ¿verdad?”

El desaguisado se concretará ahora en largo proceso legal, pero la confianza en Wall Street ha vuelto a sufrir una nueva puñalada trapera desde dentro. “¿Tu también, Bruto?”