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El año ha comenzado dando una nueva oportunidad a los mercados según nos muestra la última encuesta de sentimiento de mercado Unience – Morningstar.  El porcentaje de inversores que se considera bajista se reduce un 3% con respecto al pasado mes de diciembre, siendo con un 19% la cifra más bajas desde que en abril de 2011 alcanzara su mínimo anual del 14%.

Los inversores que se declaran alcistas reducen sutílmente su presencia, pero siguen siendo el grupo mayoritario con una proporción del 42%. Tanto el decrecimiento de los optimistas como el de los pesimistas ha sido compensado con el incremento de aquellos que ven los mercados de forma neutral, que suben este mes de enero un 4% y acortan distancias con los alcistas con un 39%.

Visión bolsa próximos 12 meses

En cuanto a los activos en los que los piensan invertir en los próximos 3 meses, la Renta Variable es la opción preferida por la mayoría de los inversores. En concreto, el 30,4% tiene intención de invertir Renta Variable española, el 15,3% en RV europea, el 13,3% en RT USA, y solamente el 6,27% en RV Emergente. En cuanto al resto de activos, las preferencias están muy divididas, las siguientes opciones más seleccionadas son depósitos (9,8%), RF Corporativa Euro (6,27%) y Gestión Alternativa (4,70%).

Estas composiciones de cartera van en la línea de la tendencia actual. Así, ante la pregunta de qué activos pesan más en sus carteras, 38% asegura tener la mayor parte de sus inversiones en Renta Variable, mientras que el 19,9 se encuentran en liquidez y el 12,9% en depósitos.

No es nada habitual que, en un diario de información general, una noticia relativa a un producto financiero se convierta en la más leída del día. Y menos todavía cuando no se trata de una estafa ni de una actuación ilegal… Casi casi todo lo contrario. elmundo.es ha tenido este miércoles 27 de diciembre como la más leída una historia relativamente habitual, por desgracia, dentro del mundo financiero, que ha ascendido a las alturas en las listas de lecturas por una cifra llamativa: un cliente atrapado en preferentes hasta el año 3000… Que en realidad es lo de menos.

Es la historia, cuenta el artículo, de Vicente, un castellonense que fue a su entidad financiera a retirar el dinero de un producto donde no existe “la retirada”, como sí sucede en los depósitos o en las cuentas. Un producto que se parece más a las acciones que a estos otros en ese sentido: para obtener el dinero, necesitas vendérselo a alguien (y acordar un precio); un producto que, con su cultura financiera (o lo que se deja ver de ella en el artículo), nunca debería haber contratado: las preferentes de la CAM (que ya hemos tratado y también por malas noticias anteriormente).

No debería haberlo hecho. Por varias razones. Sobre todo, por prudencia. Vicente metió 36.000 euros en estas preferentes, siguiendo esta actuación: “Un día me llamaron del banco en 2006 y me dijeron que me iban a poner el dinero en un nuevo sitio y les di mi autorización por teléfono. Al cabo de unos días fui y firmé”. ¿Cómo es posible que nos llamen del banco, nos digan que nos van a poner esos 36.000 euros que tanto nos han costado ahorrar en “un sitio nuevo” y demos la autorización por teléfono, sin pedir más información?

Esto sólo se explica por cuatro posibles motivaciones: a) porque nos ciega el interés que nos ofrecen, que en estos productos era muy alto (precisamente por el elevado riesgo que tenían), y no queremos hacer más preguntas, mientras sigamos ingresando en la cuenta b) por un exceso de confianza en la persona de la sucursal (el famoso “es que el director es amigo mío y me ha dicho que…”); c) por no querer reconocer la escasa cultura financiera, por no querer hacer más preguntas para no evidenciar que no sabemos de qué nos están hablando; d) por cualquier combinación de las anteriores.

Quizá, si hubiera preguntado, quizá, a Vicente le habrían dicho que las preferentes son productos “a perpetuidad”. Es decir, hasta que al banco le de la gana amortizarlas. En el caso de este ahorrador, en este producto le ponían hasta el año 3000, que no deja de ser otra forma de decir “a perpetuidad”, pero que precisamente es el detalle llamativo que, en un titular, llevó esta noticia a ser la más leída del día en elmundo.es

O quizá le hubieran dicho “la otra” posibilidad de recuperar su dinero… O lo que quedara de él. Si quería venderlas, necesitaba que la CAM le encontrase un comprador. Normalmente, otro cliente… Pero habría que fijar un precio. Y claro, el precio puede depender por ejemplo de la salud de la entidad financiera, de si obtendrá beneficios o no… Vamos, que venderlas al precio que le puedan pagar puede suponer una buena pérdida. Y eso es precisamente lo que al final no quiere Vicente. Perder dinero…

Digo “quizá” en los párrafos anteriores porque también cabe la posibilidad de que la entidad financiera no le informara de viva voz de estos “detallitos” ni preguntando. ¿Para qué? El cliente, en teoría, está más que informado. No obstante, antes de invertir, es obligatorio que firme un papelito en el que asegura conocer los riesgos a los que se enfrenta, un documento que obliga la normativa europea Mifid en el que el inversor se declara apto para ese producto, digamos. El problema es que estos papeles los firmamos como quien ve llover.

El error en este sentido está en que esta normativa europea, cargada de buenas intenciones, se ha convertido en la mejor “trampa” legal de las entidades financieras. Como el cliente ya firma un papel en el que asegura conocer los riesgos (y lo va a firmar en el 90% de los casos -siendo muy generosos- sin leerlo), le podemos colocar lo que haga falta. Una vez más, el problema no es de ausencia de regulación… Sino del defecto de la regulación vigente o, vaya usted a saber, si de la propia regulación en sí.

Casos como el de Vicente, los hay a millares. Personas que han invertido en preferentes, atraídos por sus altas rentabilidades en los anuncios, sin conocer los riesgos del producto asociados a esa rentabilidad, fiándose en exceso del personal de la sucursal… Que a su vez no tiene más remedio que hacer lo posible para colocar el producto de campaña que le exigen desde arriba.

Por cierto, que clama al cielo que esto suceda con las preferentes que hace sólo un par de años eran el producto de moda, que todas las entidades colocaban por sus interesantísimas ventajas, vendían decían, y en el que que ahora, sin el más mínimo reparo, animan al cliente a cancelar para pasarse a bonos, pagarés o acciones del propio banco.

La razón es que las preferentes ya no cuentan como capital básico para el banco, como sucedía antes. Así que ahora, nos dicen, mejor pasar a acciones o a convertibles… Que son mucho más líquidas que las preferentes… Sí, exactamente igual que cuando ustedes colocaron estos productos a borbotones entre quienes nunca debieron haberlos contratado.

De nuevo, los intereses del clientes están al final del todo… Como para no leerse lo que firmamos y fiarnos de que se ponga el dinero en “un sitio nuevo”, Vicente.

Buscando un modelo para vigilar mis inversiones flambo quiere saber cuáles son los principales factores que deben tenerse en cuenta para vigilar nuestras inversiones, y nos pregunta qué mínimos técnicos debería conocer perfectamente un inversor principiante para hacer un seguimiento semanal.  ¿Quieres saber cuáles fueron las respuestas de los inversores?

Reunión Merkel-Sarkozy: empieza la Europa a dos velocidades MRDV comenta que los mercados se tiñeron de rojo la semana pasada como respuesta a la reunión protagonizada por ignorar los eurobonos y por un PIB alemán que ha defraudado y reavivado el temor a la recesión. Nos deja un resumen sobre lo más relevante de la reunión.

¿Han tocado fondo los mercados? cfindipendente opina que las acciones y los indices se van a guiar en un futuro por sus ganancias, solidez de balance, valor contable y dividendos, pudiéndose esperar una mayor volatilidad en las bolsas y una revaloración de la prima de riesgo de los mercados. ¿Piensas que las bolsas han tocado fondo?

Google engulle a Motorola Tras la compra que ha hecho Google de Motorola Mobility para competir con Apple, MRDV opina que Microsoft tiene ahora que dar el siguiente paso con Nokia para no quedarse definitivamente descolgada. ¿Es momento de comprar acciones de Nokia infravaloradas a la espera de una absorción?

Los malvados especuladores En palabras de GVC Gadesco: Los especuladores no son malos, sino necesarios, siempre que operen dentro de las reglas, sino además de especuladores son unos tramposos. paulatreides1975 nos pregunta nuestra opinión al respecto.

Si los gestores ya están en liquidez… La encuesta mensual de Merrill Lynch entre gestores profesionales muestra que sólo un 2% sobrepondera renta variable en sus carteras y que su posición media en liquidez se ha disparado al 5,5%, su nivel más alto desde diciembre de 2008. Según Kaloxa, si ya están en liquidez y si ya no tienen renta variable, les toca comprar de nuevo. ¿Qué opinas sobre los resultados de la encuesta

Cartera PIIGS – Índice Porcino 20082011 La semana pasada el Índice Porcino de arturop bajó un 1.45% para situar el total en -9.63% desde el inicio, pero en comparación con algunos índices de referencia arturop nos muestra cómo supera con claridad a otros índices más señoriales. ¿Quieres verlo gráficamente?

Como arreglar Europa. Expongan sus propuestas JoaquinGrech nos deja sus propuestas para arreglar la situación actual: creación de Eurobonos, reestructuración de la deuda, devaluación del Euro y bajada de tipos de interés, ¿qué más añadirías a esta lista?

Optimismo Para insuflar algo de optimismo en estos momentos, Lampros nos enlaza unas declaraciones realizadas por Warren Buffett sobre la recuperación económica. ¿Coincides con la visión de Buffett?

La problemática del Eurobono TomasGarcia_P nos habla sobre la posibilidad de crear agencia de deuda europea que pudiera emitir bonos de la zona euro, Eurobonos.  que se discuten sería un instrumento de deuda común a la Eurozona. ¿Qué te parece la negativa de Sarkozy y Merkel de descartar la creación de este Eurobono?

Aunque los mercados han tenido un comportamiento espectacular en los últimos meses, la mayoría de inversores particulares siguen recelosos de los activos con riesgo, posicionando la mayoría de sus carteras en cuentas remuneradas, depósitos, fondos garantizados o monetarios. La encuesta publicada de Confianza del Inversor de JPMorgan Asset Management que publicó El País, ofrecía todavía un panorama alejado de la bolsa: solo el 2% de los encuestados se plantea comprar en Bolsa directamente en los próximos seis meses.

En mi opinión, la falta de confianza en la economía real impide valorar positivamente los buenos datos que van llegando de las economías, como EEUU, Alemania, China, Brasil, etc, así como de la mejora de las estimaciones iniciales sobre beneficios empresariales. Sin duda, las economías están mejorando sus cifras gracias a los innumerables estímulos fiscales y monetarios que los gobiernos han introducido para impedir mayores riesgos y los inversores están también preocupados por la posibilidad de que se intuya la salida de la crisis antes de tiempo y se retiren estas ayudas.

¿Pero realmente  son sostenibles estos datos macro y la mejora de los resultados empresariales? Si se retiraran ahora esos estímulos no sería posible, porque necesitamos reconstruir la confianza, generando un clima más optimista para el crecimiento de la demanda, para mejorar el consumo y frenar la destrucción de empleo. Pero el empleo es clave, y los gobiernos no van a reducir las ayudas por el momento: necesitan mejorar la percepción de la situación actual y sobre todo mejorar las expectativas futuras.

Mientras, la liquidez inunda los mercados  a una rentabilidad muy reducida: sobre el 0% en Estados Unidos y en Europa alrededor del 0.25%. Sinceramente, estoy convencido que con estas rentabilidades cualquier oportunidad de comprar más barato va a ser aprovechada en todo tipo de mercados. Sí, es posible que la recuperación económica vaya más lentamente de lo que las bolsas han descontado en estos últimos meses y que tengamos correcciones más o menos serias, pero existe todavía la oportunidad de ganar bastante dinero en las bolsas, sobre todo en las empresas más globales, con posicionamiento en mercados en desarrollo. Estas compañías son el verdadero motor de las bolsas, ya que ponderan fuertemente en los índices.

Sus beneficios  están mostrado datos mejores de lo esperado, en gran parte por el recorte de gastos, pero una mejora de la economía les permitirá también crecer por el lado de las ventas. Adicionalmente, estas compañías líderes globales han aliviado sus ratios financieros y en muchos casos poseen holgadas posiciones de liquidez que les permitirá realizar operaciones de fusión y absorción de compañías rivales para seguir reduciendo costes. El 2010 será el año de las operaciones corporativas.

Quizás las bolsas estén viviendo un proceso de consolidación que de alargarse un poco más, pueda dejar los índices bursátiles en estos niveles y muchos inversores pueden estar valorando que el ejercicio ya está hecho y plantearse esperar una corrección o que comience el nuevo ejercicio para tomar nuevas posiciones.

Mientras, y sin llegar a invertir en las bolsas de mercados desarrollados o emergentes (que no tienen que faltar en una cartera diversificada), parecen existir todavía oportunidades en activos con riesgo pero que no llegan a ser tan elevado como el de las bolsas. Los principales activos con todavía oportunidad de generar un buen retorno en función del riesgo,  son las materias primas (metales, energía y alimentación), así como en bonos no gubernamentales, sobre todo en corporativos, high yield, emergentes y bonos convertibles. Así mismo existen buenas opciones de inversión en fondos de gestión alternativa, con rendimientos que mejoran la remuneración de las cuentas remuneradas y riesgos reducidos, sobre todo si se realizan inversiones en diversas estrategias no correlacionadas.

Por favor señores, actúen y planteen otra estrategia: “Déjese aconsejar por un buen asesor financiero y aproveche las actuales oportunidades“.

* Rafael Romero es director del departamento de Inversiones de Unicorp Patrimonios, del grupo Unicaja

Esta semana termina el plazo para que los inversores que tienen en cartera el fondo Santander Banif Inmobiliario se acojan a la ventana de liquidez de febrero. Quizá sea la última oportunidad de salir con una rentabilidad decente hasta que se recupere el ciclo, quién sabe. Hay que tener en cuenta que este fondo estaba hace un año entre los mayores de toda la industria española de instituciones de inversión colectiva, con cerca de 70.000 partícipes y más de 4.000 millones de euros bajo gestión.

Este tipo de productos ha evolucionado muy bien hasta hace unos cuantos meses, a pesar de que el mercado inmobiliario llevaba de capa caída desde hace bastante tiempo. La razón, según me explicaron una vez precisamente desde Santander, es que hasta que la caída de precios ha sido muy acusada, la valoración se seguía haciendo por la capitalización de los alquileres, que estaban cayendo menos. Se puede hacer así o por precio de mercado, y en teoría se debe elegir la más baja.

Los fondos tenían un colchón enorme, porque los inmuebles habían subido tanto que había una gran diferencia entre esta valoración y la otra. Pero el desplome de los precios ha sido tal que el criterio de precio de mercado ya parece ser el más bajo. Hasta aquí parece que nada objetable.

Pero al parecer muchos inversores se han molestado de que, en el caso de este fondo concreto de Banif, se hayan realizado tasaciones extraordinarias, que han desembocado en una fuerte caída del valor liquidativo, después de la ventana de liquidez de octubre y antes de la que viene ahora. Y, sobre todo teniendo en cuenta que en octubre salieron más de 500 millones de euros del fondo. Las tasaciones extraordinarias fueron aprobadas por la CNMV, con lo cual en un principio nada que objetar.

Lo que sí es cierto es que el regulador llevaba pidiendo desde hace tiempo a las gestoras que vigilaran muy bien las tasaciones (algo que en algunos casos provocaba quejas en el sector) y es lógico que más de uno se haya extrañado porque no se ha hecho lo sugerido hasta estas fechas tan concretas.

En fin, la caída en desgracia de estos productos dejan otra lección para los ahorradores: a) ninguna rentabilidad aparentemente sostenible se sostiene hasta el infinito; b) la liquidez tiene que ser uno de los principales factores a valorar antes de invertir en un producto.