Lehman Brothers

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David Einhorn a pesar de su juventud es para mi una de las mentes mas privilegiadas del sector de los Hedge Funds y por tanto de todo Wall Street. Ya os he hablado repetidamente de el, especialmente por anticipar los graves desequilibrios financieros del balance de Lehman Brothers, mucho antes de su colapso. Sus discursos anuales en “the Value Investing Congress” son siempre muy esperados. Os resumo aquí los puntos principales de su reciente discurso el pasado 19 octubre 2009. No puedo estar mas de acuerdo con el:

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Sobre Ben Bernanke y Tim Geithner

Ambos están aplicando hasta el último extremo la toma de decisiones fijándose exclusivamente en el corto plazo, están aplicando “las políticas que sean necesarias, para solucionar los problemas presentes”, y luego ya veremos como solucionamos las situaciones futuras.

Sobre el “too big to fall” y las lecciones sobre Lehman Brothers

¿Cual es la mejor forma de gestionar este inmenso problema debido al excesivo tamaño y excesiva interconectividad de muchas entidades, y evitar el riesgo sistémico que implicaría el dejarlas caer?. Habría pues que evitar que ninguna institución tenga esta importancia para el sistema financiero. La solución es provocar su partición hasta que cumpla el test.

economist-comic us consumersDe hecho el propio Alan Greenspan ha defendido recientemente esta postura, “ya lo hicimos en 1911 con la Standard Oil” de Rockefeller, y “fue muy positivo”.

Sobre los CDS (Credit Default Swaps).

Según David Einhorn, “hacer CDS seguros es como tratar de intentar que el amianto sea seguro”. Y se pregunta, “¿cuantas empresas y negocios de la economía real deben caer antes que los políticos decidan simplemente prohibirlos?”.

Sobre los argumentos que las lecciones del 1937-1938 fueron no retirar los estímulos demasiado pronto.

Según David, “las lecciones a deducir de recaída de la economía norteamericana en 1938, fueron que una economía creada a base de estímulos fiscales es artificial. En consecuencia, en cuanto se retiran los estímulos, se produce una significativa caída en la economía. Hemos de elegir entre mantener elevados déficit hasta que nuestros acreedores se nieguen a refinanciarnos, o bien tolerar y soportar una nueva recaída economía aceptando una disciplina fiscal que ahora ningún país tiene”.

Como veis David tiene una mente privilegiada en analizar tanto el pasado como prever el futuro. ¿Cual es vuestra opinión?, para mi hasta que no seamos valientes y aceptemos que tenemos una crisis como nunca hemos vivido y aceptemos reducir endeudamiento y disminuir nuestro consumo y nivel de vida en los próximos 10 años, no estaremos eligiendo el camino adecuado. El problema es que a fecha de hoy tras casi 2 años de crisis, aun no hemos empezado.

Y para finalizar, también comparto la visión de Einhorn, en mi opinión, los CEO de Goldman Sachs, JP Morgan o Bank Of America, son los Rockefellers del siglo XXI y hay que quitarles influencia, sino dominarán el mundo para beneficio propio, tal y como están haciendo hoy.

* Marc Garrigasait es presidente de la sicav Koala Capital y ex consejero delegado y director de inversiones de Caixa Catalunya Gestión. Es autor del blog Investors Conundrum.

Justo después de la quiebra de Lehman Brothers contamos aquí los problemas de muchos ahorradores españoles atrapados en bonos estructurados emitidos por este banco, pero comercializado por entidades locales o internacionales con presencia en España, y poco después contamos cómo, pocos días después, brotaron blogs y foros tratando de particulares tratando de organizarse para protestar ante los bancos.

La reacción de los ahorradores atrapados en estos productos ha sido todo un hito dentro de la historia del ciberactivismo financiero en España, que yo diría que tuvo su prologo con las protestas en foros y chats tras la opa de Telefónica sobre Terra y que dio un salto en dimensión con el escándalo de Forum y Afinsa, en el que los afectados participaban activamente en blogs, algunos creados a propósito, como sucede ahora, mandaban emails de protesta a los medios de comunicación y se organizaban a través de email.

Con el caso de los estructurados de Lehman se ha ido más allá en la organización. Además de la ya citada proliferación de blogs, uno de los afectados tuvo la idea de crear una red social a través de los servicios de Ning (que precisamente ofrece herramientas para crear redes sociales de marca blanca).

Este espacio se ha convertido en un verdadero ágora de conversación, discusión y propuesta de ideas de manifestaciones. En él además, se cuelgan y se comentan los links a las noticias que salen en los medios de comunicación; se responden a las dudas entre sí y utilizan el email para recordar a quienes no participan activamente las convocatorias o iniciativas.

No sólo eso, también se preocupan de hablar con blogs, como este que leen de la red social de inversores Unience, para solicitarnos que modifiquemos la dirección en los links porque han cambiado la web, gracias a que uno de los afectados ha cedido su dominio, un buen ejemplo de colaboración masiva. Son incluso conocedores de algunas técnicas para aparecer en primeros puestos en los buscadores.

Todo ello ya está dando resultados. Su segunda manifestación (la primera fue un fracaso, pero les sirvió de lección) ha tenido más eco y hoy, por ejemplo, una foto de varios afectados con carteles en contra de sus bancos ocupa páginas nobles de periódicos como El Mundo y Expansión. Y esto mismo ha sucedido días atrás en otros diarios que han hecho referencia a los afectados, como elEconomista, El País, ABC, Cinco Días, y muchos otros más.

Y el gran éxito está al caer, si se confirma una información de hoy en Expansión, que asegura que Banif (la sociedad que más estructurados de este tipo había colocado entre sus clientes) podría estar ultimando un plan para cubrir las pérdidas de sus clientes por la quiebra de Lehman. Una decisión que parece consecuente y que ya han tomado bancos de otros países con sus afectados.

Quizá sería una de las últimas balas del grupo Santander que preside Emilio Botín para salvar la reputación de su filial de banca privada, ahora muy zarandeada. Y a la que no ayuda nada que sus portavoces sigan haciendo declaraciones, como la que aparece hoy en Cinco Días: “No hemos hecho nada mal”. ¿Seguro? Que abran Google, tecleen Banif en el buscador y miren los resultados…

P. D. 18:40 Leo en agencias que se confirma que Banif ultima el plan para resarcir a sus clientes. Me alegro por los afectados.

Como me temía, ayer hubo una participación muy reducida en la concentración que una plataforma de inversores atrapados en bonos estructurados emitidos por Lehman Brothers realizó ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Según cuenta Tomas Monge en elEconomista, la cifra estuvo entre 20 y 25 afectados. Y en Barcelona incluso se suspendió la convocatoria.



La realidad es que la movilización ha sido muy escasa, sobre todo comparada con las movilizaciones de 400 ciudadanos que el domingo pasado (por segunda ocasión) se manifestaron de similar manera en Hong Kong. Además, según leo en la web de esta plataforma, hubo un problema de organización y algunos inversores se habían ido a un lugar distinto por error. Los que estuvieron en la CNMV entregaron allí 150 firmas.

El resultado de esta convocatoria resulta decepcionante. ¿Las causas? Hay que tener en cuenta que muchos de los inversores en estos productos tienen altos patrimonios y no quieren que se les vea al frente de una manifestación. Llevan sus reclamaciones por otros cauces más confidenciales, y con abogados ya contratados, como los que parecen estar siguiendo desde esta asociación. Además, desde el punto de vista de organización, no ayudaba que el encuentro fuera un día laborable a media mañana.

Desde el punto de vista del ciberactivismo financiero creo que se pueden sacar varias conclusiones.

a) La web 2.0 demuestra ser una herramienta muy válida para crear redes de usuarios que se sienten perjudicados por una misma causa.

b) La espontaneidad que impregna este tipo de iniciativas tiene un alto valor, ya que le dota de autenticidad a las asociaciones.

c) La espontaneidad también tiene su lado negativo: puede provocar errores como no informar con claridad de las acciones a emprender, o de los lugares de concentración, o proponer actuaciones en fechas y horas en las que la mayoría de afectados no puede participar

d) El ciberactivismo financiero es capaz de saltar a los medios, a pesar de contar con pocos miembros activos y que den la cara. Gracias al poder de dispersión del mensaje de Internet, los afectados han aparecido (que yo sepa) en periódicos financieros, en diarios gratuitos, en informativos televisivos…

e) Las entidades financieras se enfrentan a una nueva realidad: han perdido el control de la información. Saben que lo que se dice de ellas en la red es importante, pero no saben cómo actuar.

En fin, estas son mis conclusiones. Estaré encantado de leer y comentar las vuestras.

De todos los temas relacionados con la crisis, el de los inversores atrapados en bonos estructurados por Lehman Brothers y su propagación por la red me sigue pareciendo uno de los más importantes. Vale, sé que no tiene el glamour de las discusiones sobre el intervencionismo o el cambio de modelo en Wall Street, pero está mostrando el inicio de un cambio drástico en las relaciones entre cliente y entidad a través de la web 2.0, como también parece esperar David de Ugarte. Y esto sí afecta directamente a nuestra vida cotidiana.

Me llama la atención, por ejemplo, la mala reputación que se está generando en Internet sobre Banif, una de las mejores marcas en banca privada hasta la fecha. Tanto es así, que ya hay quien aprovecha las numerosas quejas de ahorradores para buscar negocio poner publicidad junto al nombre de la entidad y atraer gente hacia una plataforma: si probáis a poner “Banif” en Google, junto al link a la página del banco, aparece esta publicidad de una firma de abogados este enlace patrocinado: “¿Perjudicado por Lehman? Si te vendieron una cosa por lo que no era y no te resignas, infórmate. afectados-lehman.lexblah.com”

Resultado al buscar Banif en Google

Mi gran duda sigue siendo cómo reaccionarán las entidades a esta nueva realidad, la de usuarios que le cuentan sus quejas e indignación al mundo entero. Para buscar una respuesta concreta, me he puesto en contacto con Banif. Según su responsable de comunicación: “Hemos cumplido escrupulosamente la normativa CNMV”, me ha dicho, añadiéndo que la entidad “se dedica a velar por los intereses del cliente”. “Ya -le he respondido-, pero esta versión oficial no convence a los clientes que están quejándose en Internet. ¿Cómo pensais abordar esta situación?”.

Las respuestas me han dejado una clara impresión (personal, por supuesto): les preocupa el caldo de cultivo y el boca a boca negativo que se está creando en los blogs y en los foros en torno a Banif, pero no saben cómo responder. Muy en la línea del interesante artículo que publicó Expansión el viernes en su suplemento Digitech: “La opinión de los internautas tiene colgadas a las empresas”.

Y en este caso, además, ya no es sólo la opinión, sino la acción, ya que los ahorradores afectados están incluso pensando en manifestarse ante la sede de Banif. Veremos si son capaces de movilizarse con contundencia, cosa que personalmente veo complicada y que, de momento, como se ve en esta web, en la que sólo hay seis usuarios apuntados al evento, tampoco parece tener muchas respuestas afirmativas en los blogs y páginas de afectados.

Hola de nuevo. Las preocupaciones en torno a Lehman no cesan. O mejor dicho, en torno a las inversiones relacionadas de alguna manera con Lehman. Hoy he visto en un foro de Expansión que un ahorrador se preguntaba que pasaría con su fondo de inversión UBAM Neuberger Berman, ya que Lehman es el dueño de la entidad que lo gestiona (la compró hace cinco años).

Sin embargo, en este caso, la situación es radicalmente opuesta de la que se le viene encima a quienes tenían productos estructurados como el Bono Fortaleza que comentamos ayer. Según explica la firma americana en su web corporativa a los clientes: “Los títulos (que tienen en cartera) están completamente segregados de las activos de Lehman Brothers y no están al acceso de los acreedores de Lehman Brothers”. También recuerdan que están en manos de su custodio State Street Bank.

Pero es que, además, en España el fondo que se distribuye pertenece a otra entidad, la suiza UBP, que había dado un mandato de gestión para su sicav a Neuberger Berman, con lo que la relación de este producto con lo que le pase a Lehman resulta prácticamente inexistente.

E incluso en el caso de que en el fragor del pánico se confundiesen peras con manzanas y hubiesen muchos reembolsos, la cartera de este fondo está en valores muy líquidos y no tendrían problema para deshacer posiciones. En resumen, que el fondo no sufre un riesgo distinto al de otros productos de renta variable americana: sólo que las acciones en cartera suben o bajen.

P. D. Mónica Arnau, de UBP, me detalla además que “el custodio del fondo UBAM Neuberger Berman US Equity value es BBH (Brown Brothers Harriman), el grupo NB debe trabajar con varios custodios”. Gracias.

Hasta ahora la crisis había dañado a los hedge funds, a los fondos monetarios dinámicos, a las bolsas e incluso a las materias primas en las últimas semanas. Pero ahora le ha podría tocar el turno a otro activo que hasta ahora parecía escapar al temporal: los productos estructurados.

Leo un comentario en una noticia de elEconomista muy preocupante, de agobio total: “Tengo un bono sobre un producto estructurado, comercializado por Bankinter y cuyo emisor es Lehman Brothers, alguien me puede aconsejar, ante mi angustia y desesperación si cobraré algo (…) Dios Mio era casi todo mi patrimonio”. Alba, como se nickea la autora del comentario, habla del producto Bono Fortaleza.

En apariencia este producto tiene poco riesgo, ya que para perder dinero exigía que una de las acciones de ING y Deutsche Bank estuvieran cotizando durante los próximo ocho años más de un 50 por ciento por debajo del precio al que cotizaban en enero de 2008. Sin embargo, quien miraba sólo esto olvidaba el otro riesgo de este tipo de productos: el de contrapartida. Es decir, que quien emite el bono no te pueda devolver el dinero. Y ahora, por lo visto, la desesperación va de boca en boca con estos productos, con el agravante de la incertidumbre por no ser productos líquidos.

Es pronto para saber qué pasará con bonos como el Fortaleza, y otros estructurados por Lehman comercializados por otras entidades. Pero a buen seguro que el nerviosismo generado entre quienes tienen estos productos hará que se vea con otros ojos lo que parecían ser productos infalibles y de bajo riesgo.

P. D. Leo en Invertia que los fondos de BBVA tienen una exposición de 86,5 millones en bonos de Lehman. En la misma noticia se dice que “otros vehículos de Bancaja y Caixa Catalunya también están expuestos a los bonos de la entidad estadounidense”.