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Dentro del concepto del capitalismo 2.0, que poco a poco iré desarrollando, una parte crucial la representan los nuevos proyectos financieros que están naciendo en la red, sobre todo si son independientes de las grandes entidades. Claro, aquí no somos neutrales porque Unience, la red social de inversores, es uno de ellos. Por eso, nos alegramos por este mes de abril, que está siendo muy fructífero en nuevos proyectos.

Hoy se está presentando a los medios y blogs Comunitae. Se trata de un servicio orientado a lo que se ha dado en llamar préstamos P2P. O sea, que los propios particulares se prestan dinero entre sí, sin pasar por el banco. O, como ellos mismos explican en un video, “un portal en el que puedes prestar dinero o conseguir que te lo presten. Así de simple. Sin personas. Sin intermediarios. Con transparencia”.

La semana pasada también nació iahorro.com, que se define a sí mismo como “un comparador de finanzas personales”. Y, que de momento, parece centrarse en los depósitos, según su home. Precisamente, desde esta web han realizado una encuesta entre 1.500 inversores, según la cual un poco más de la mitad de los que respondieron decían confiar bastante o mucho en el sistema financiero español, y cerca de un 45 por ciento poco o muy poco.

Otra conclusión de la encuesta era que los ahorradores españoles prefieren depósitos de entidades conocidas, aunque paguen menos que otros de firmas desconocidas que paguen más. Sin embargo, a mi personalmente me parece menos relevante esta parte de la encuesta, ya que sobre esto mismo hay datos reales de las preferencias de los ahorradores, que son las cifras de préstamos que recoge el Banco de España.

Y también vamos a saludar a otro proyecto nacido hoy que viene a ampliar la riqueza del sistema, pero en este caso de la comunicación. Se trata del nacimiento de www.lainformacion.com. Allí, en la sección de Dinero, está como responsable Rubén Jiménez Lapetra, uno de los periodistas que mejor entiende el periodismo financiero online y al que ya he citado en este blog en alguna otra ocasión. Rubén está escribiendo el blog Cifras Ocultas.

En fin, desde Unience queremos aprovechar este post para darle la bienvenida a todos estos nuevos proyectos, que enriquecen el sistema financiero español al ofrecer más variedad y claridad a los ciudadanos. Y que demuestran que la crisis no amedranta al talento y la innovación, y que en España hay emprendedores con decisión y creatividad, aún en los momentos más difíciles para el crecimiento económico.

Esta tarde he asistido a una presentación muy interesante en Iniciador, el foro de emprendedores que organizan Javier Martín, Angel María y Lucas Rodríguez. En el de esta tarde en Madrid el ponente ha sido Luis Martin de Cabiedes, uno de los business angels más conocidos del mundo Internet español, y más que hablar, ha respondido preguntas de los asistentes sobre cómo decide invertir en start ups.

En Loogic, el blog de Javier Martín podéis encontrar una crónica de las preguntas y respuestas más interesantes del evento, por eso yo me voy a centrar más en algo que en la cervecilla posterior me ha comentado otro Javier, el amigo de Trackrecord: “¿Te has dado cuenta de que muchos de los rasgos de los que ha hablado también se aplican al buen inversor en bolsa”. A mí, efectivamente, ha habido tres puntos que sí me lo han parecido y así los resumo:

- “Diversifico mis inversiones”
Una de las palabras en las que Luis Martin de Cabiedes ha hecho más hincapié ha sido “diversificación”. En su caso resulta crítica, ya que los nuevos proyectos online suelen tener mucho riesgo. Según ha explicado, con que 1 de cada 10 inversiones le salga bien, le da para vivir de ello. La relación 1 a 10 no es extrapolable a la bolsa, pero sí en otros porcentajes. Muchos inversores siguen o seguimos confiando en unos pocos valores o fondos la mayoría de nuestras inversiones, sin ser conscientes del riesgo que estamos asumiendo.

@luiso, inspirado en @iniciador on TwitPic

Martín de Cabiedes en Inciador (foto de Jaime Estévez)

- “No te debes enamorar de una compañía ni de un emprendedor”
A Luis Martín de Cabiedes no le gusta nada implicarse en el negocio de las compañías en las que invierte. En parte porque a él “no le pagan por eso”, como ha dicho, y en parte “para no enamorarse de la empresa ni del emprendedor”, algo que ha definido como uno de los mayores errores por parte de los inversores, aunque ha dejado claro que cada business angel es un mundo. Él sólo quiere rentabilidad. Multiplicar por 10 o por 30, dependiendo del caso, la inversión que realiza en cada proyecto. Esa frialdad también sería aconsejable para la inversión en bolsa. Muchos se unen casi sentimentalmente a determinadas acciones o gestores, y eso hace más difícil vender cuando llega el momento, elimina parte de la racionalidad que exige el proceso de inversión.

- Deja correr las ganancias y corta las perdidas
Martín de Cabiedes ha explicado que sólo invierte en segunda ronda de ampliación de capital en aquellas compañías que van bien. Es decir, que aunque haya puesto dinero en primera ronda, si la compañía no despega y no cumple las previsiones, asume las pérdidas y punto. Eso sí, en las que le van bien, aumenta la inversión. En el mundo financiero, muchos inversores operan al revés: sólo aumentan las inversiones en los valores o fondos donde les va mal, para intentar promediar, o como se dice vulgarmente en la jerga financiera “promierdar” (perdón por la palabrota). Se suelen cortar rápido las ganancias mientras se dejan correr las pérdidas.

Ën fin, esa es mi visión. Si estuviste en Iniciador y tienes otra visión, coméntala por favor, y si no estuviste y estás de acuerdo o no, también.

La semana pasada Marc Garrisagait publicó un post en su muy recomendable blog Investors Conundrum que generó mucha controversia. Decía que “el precio de las acciones de la mayoría de bancos europeos y americanos acabaran cayendo hasta prácticamente 0″ y que había liquidado todas las acciones financieras de sus carteras asumiendo pérdidas.

El debate saltó a otros blogs, como Gurusblog o Fresh Family Office. Estos últimos animaron a otros bloggers, entre los que nos incluían, a tomar parte en este debate improvisado y dar nuestras opiniones. Así que, vamos a hacerlo hoy aprovechando la ampliación de capital que ha anunciado esta mañana el Santander, con la que pretende levantar 7.200 millones de euros.

En mi opinión personal, los bancos no valen cero, sino mucho, mucho dinero. ¿Cuánto? Lamentablemente, no tengo ni idea. Para mí, la respuesta es muy sencilla: al cabo del mes suelo ‘pasarme’ unas 50 veces, como mínimo minimísimo, por las entidades donde tengo mis ahorros o donde tengo domiciliados los pagos. Es, con mucha diferencia, “el comercio” en el que más tiempo “paso”, ya sea a través de la sucusal o de la página web.

Lo necesito para cobrar la nómina, para pagar la luz, para tener mis ahorros, para hacer un ingreso para el regalo de un amigo, para pedir una hipoteca, para poder pagar con tarjetas y no llevar siempre un montón de billetes encima… Sé que no estoy dando ejemplos demasiado científicos ni analíticos, pero creo que en este punto de la crisis, esos argumentos valen de poco.

Estamos en un punto en el que hay que volver a Descartes y la respuesta me sale sola: “Uso a menudo el banco, luego vale dinero. Y lo uso mucho, luego vale mucho dinero. Y hay gente que tiene negocios increiblemente dependientes de las entidades financieras, luego valen mucho dinero”. Está claro que quizá son el negocio más apalancado del mundo, y que por eso han sufrido con dureza desde máximos. Pero, hoy por hoy, este negocio sigue siendo necesario.

Lo que va a pasar después de esta crisis es que, aunque parezca de perogrullo, los buenos bancos valdrán más y los peores, menos. Y algunos, como le ha pasado a Lehman Brothers, sí llegarán a cero. El negocio de los bancos está basado casi únicamente en la confianza. Cuando todos los que formamos la economía volvamos a recuperla los bancos volverán a destacarse como el mayor sector de las economías mundiales.

Justo después de la quiebra de Lehman Brothers contamos aquí los problemas de muchos ahorradores españoles atrapados en bonos estructurados emitidos por este banco, pero comercializado por entidades locales o internacionales con presencia en España, y poco después contamos cómo, pocos días después, brotaron blogs y foros tratando de particulares tratando de organizarse para protestar ante los bancos.

La reacción de los ahorradores atrapados en estos productos ha sido todo un hito dentro de la historia del ciberactivismo financiero en España, que yo diría que tuvo su prologo con las protestas en foros y chats tras la opa de Telefónica sobre Terra y que dio un salto en dimensión con el escándalo de Forum y Afinsa, en el que los afectados participaban activamente en blogs, algunos creados a propósito, como sucede ahora, mandaban emails de protesta a los medios de comunicación y se organizaban a través de email.

Con el caso de los estructurados de Lehman se ha ido más allá en la organización. Además de la ya citada proliferación de blogs, uno de los afectados tuvo la idea de crear una red social a través de los servicios de Ning (que precisamente ofrece herramientas para crear redes sociales de marca blanca).

Este espacio se ha convertido en un verdadero ágora de conversación, discusión y propuesta de ideas de manifestaciones. En él además, se cuelgan y se comentan los links a las noticias que salen en los medios de comunicación; se responden a las dudas entre sí y utilizan el email para recordar a quienes no participan activamente las convocatorias o iniciativas.

No sólo eso, también se preocupan de hablar con blogs, como este que leen de la red social de inversores Unience, para solicitarnos que modifiquemos la dirección en los links porque han cambiado la web, gracias a que uno de los afectados ha cedido su dominio, un buen ejemplo de colaboración masiva. Son incluso conocedores de algunas técnicas para aparecer en primeros puestos en los buscadores.

Todo ello ya está dando resultados. Su segunda manifestación (la primera fue un fracaso, pero les sirvió de lección) ha tenido más eco y hoy, por ejemplo, una foto de varios afectados con carteles en contra de sus bancos ocupa páginas nobles de periódicos como El Mundo y Expansión. Y esto mismo ha sucedido días atrás en otros diarios que han hecho referencia a los afectados, como elEconomista, El País, ABC, Cinco Días, y muchos otros más.

Y el gran éxito está al caer, si se confirma una información de hoy en Expansión, que asegura que Banif (la sociedad que más estructurados de este tipo había colocado entre sus clientes) podría estar ultimando un plan para cubrir las pérdidas de sus clientes por la quiebra de Lehman. Una decisión que parece consecuente y que ya han tomado bancos de otros países con sus afectados.

Quizá sería una de las últimas balas del grupo Santander que preside Emilio Botín para salvar la reputación de su filial de banca privada, ahora muy zarandeada. Y a la que no ayuda nada que sus portavoces sigan haciendo declaraciones, como la que aparece hoy en Cinco Días: “No hemos hecho nada mal”. ¿Seguro? Que abran Google, tecleen Banif en el buscador y miren los resultados…

P. D. 18:40 Leo en agencias que se confirma que Banif ultima el plan para resarcir a sus clientes. Me alegro por los afectados.

Imaginemos la siguiente situación inventada: Pedro Pépez Plómez acaba de cobrar una herencia de 50.000 euros y está pensando dónde invertir ese dinero. Sólo quiere que sea un lugar seguro, porque se da cuenta de que la economía está entrando en crisis, paga más de 1.000 euros al mes de hipoteca y teme quedarse sin empleo en cualquier momento.

De pronto, ve una oferta en el escapate de un banco que le ofrece un 8 por ciento TAE por llevar su dinero allí, pero sólo durante dos meses; después lee en Internet que otra entidad le ofrece un 7 por ciento a seis meses, pero sólo para el 80 por ciento de la inversión; el otro 20 por ciento depende de no se qué movimiento de no se cual índice bursátil; y en el portal de su casa le dejan publicidad de una caja de ahorros que paga el 7,5 por ciento si contratas también no sé cuantos productos del banco.

¿Cuál es el mejor de estos tres ejemplos de productos reales? Vaya usted a saber. Lo único garantizado es el mareo al que se somete el inversor que busca la mayor rentabilidad para el dinero en el que quiere ser más conservador. Las técnicas marketinianas confunden cada vez más al poner tanto énfasis en la rentabilidad y hacen que al ahorrador se olvide de lo que buscaba: seguridad.

Los intereses que ofrecen algunas entidades muestran cierta desesperación en la lucha por atraer dinero. Parecemos asistir a una caza de efectivo, mediante la promesa de unos intereses que casi duplican ya los tipos oficiales. A mí desde luego que no me gustaría estar en un banco o caja al que le sale tan caro financiarse. Y menos en estos tiempos que corren.

Cuando vaya a elegir, Pedro Pépez Plomez debería pararse antes a pensar si su dinero está igual de seguro en un producto que busca rentabilidades cercanas a los tipos de interés oficiales, que en una entidad que tiene que pagar casi el doble para llevarse sus ahorros.

Querido Pedro, no olvides que la rentabilidad y el riesgo son un matrimonio inseparable. Y que si te prometen más intereses, es porque “el mercado” ve en ellos más riesgo. Pedro, hazte en voz alta esta pregunta: ¿Habrías comprado hace tres semanas un depósito de Lehman Brothers (si lo hubiera) porque había lanzado una oferta del 8,5 por ciento a doce meses?

Algo está cambiando en las relaciones entre las entidades financieras y sus clientes. Ahora, ya no se lamentan en soledad o ante quien le atiende en la sucursal de los productos que les han vendido. Ahora, gracias a la web 2.0 se ponen en contacto rápidamente, crean blogs, se asocian en foros, crean plataformas online de afectados… Bienvenidos a una nueva realidad: el ciberactivismo aplicado a las finanzas.

Desde el lunes, cuando ya publicamos aquí el primer post sobre el asunto a raíz de la angustia de una ahorradora, se han disparado los blogs creados ex profeso para protestar por ahorradores que tienen estructurados de Lehman en su cartera, aunque muchos ni siquiera lo sabían cuando los contrataron en su banco. Un amigo me ha pasado hasta cinco que tiene controlados, que se han creado en las últimas horas, algunos creados por abogados especializados en asuntos mercantilistas.

Os los resumo a continuación y, como podeis ver, son tremendamente críticos con alguna de las entidades que los vendieron. Si conoces algún otro foro o blog sobre el asunto, pásanoslo y lo incluimos en esta lista:

- Afectados por Banif-Lehman-  -Banif y Lehman Brothers-  -Unidos para que Banif responda- -¿Qué puedo hacer si tengo productos de Lehman Brothers?, creado por el abogado Fernando Zunzunegui, que también está viendo las ventajas de la web 2.0 para ponerse en contacto con posibles clientes. Todo un innovador en su sector. -Y lo mismo puede decirse de otra firma que no dice su nombre pero que ha creado el blog LexBlah para “afectados por la venta de bonos de Lehman Brothers a través de Banif”-

En estos enlaces, los usuarios comparten sus experiencias, se animan a protestar, se asocian… Mi gran duda es saber cómo van a responder las entidades a esta nueva realidad que se les plantea. Donde cada cliente puede explicar su disgusto y generar un devastador boca a boca negativo a través de blogs, foros y demás.