Vaya por delante mi respeto a Paul Krugman, el último premio Nobel de Economía. Además de dar clases, pensar mucho y viajar más, escribe artículos todos los días, y eso al final te acaba secando las ideas. Aun así, leo estupefacto su comentario a los resultados de Goldman Sachs, que como imagino sabréis han sido record trimestral y han estado muy por encima de las previsiones.

Me ha llamado la atención la home de Goldman Sachs, no parece la habitual de un banco de inversión ¿verdad?
Resulta que a Krugman eso de que Goldman Sachs gane dinero no le gusta: “Esto nos demuestra que Goldman es buena en lo que hace. Desafortunadamente lo que hace es malo para América”. Y tampoco le gusta que los banqueros que han conseguidos esos buenos resultados se vean recompensados con bonus: “Wall Street sigue repitiendo sus malos hábitos, sobre todo los sistemas de compensación que ayudaron a causar la crisis”.
También resulta que Krugman, para evitar que los bancos de inversión, quiere más regulación, y lo mejor es que pone como ejemplo… ¡que fue lo que se hizo en los años 30! Debe ser que prefiere que revivamos la Gran Recesión para seguir teniendo algo de lo que escribir con su crítica mordaz. Claro, que si el Gobierno americano siguiera sus consejos lo lograría…
Krugman quiere mucho más gasto público; anular los incentivos por buenos resultados, aumentar la regulación… Vamos, restringir la iniciativa privada y que sea papá estado quien nos saque de ésta, que ya lo pagaremos más adelante, nosotros o nuestras generaciones futuras. Los sistemas de incentivos no han fallado con esta crisis, dejemos de hacer demagogia con esto.
Lo que ha fallado son los objetivos sobre los que se estructuraban, consistentes en sacar partido y beneficios multimillonarios de productos con estructuras basura. Es como si un equipo de fútbol les ofrece a sus jugadores una prima por lesionar a los contrarios en cada partido. Ahí no falla el sistema, sino el objetivo. Si en vez de pagarles por eso lo hace para que ganen títulos y eso les incentiva a conseguirlo, mejor para el equipo.
Cierto que, como dicen en este post del Finance Weblog del Instituto de Empresa, en esta ocasión los críticos de los bonus tienen un factor discutible: Goldman y otras entidades han recibido ayudas públicas en el último año, y por lo tanto podría parecer injusto que cobren recompensas por su trabajo. A mí tampoco me vale esto: quizá Goldman Sachs haya salido antes que el resto de la crisis justo por eso, porque sus empleados tenían bonus que les incentivaban por mejorar la actividad del banco.
Del post de Krugman, en cualquier caso, sí me quedo con una idea que cita al final: parece que de esta crisis no va a salir un sistema renovado, sino que se van a erigir dos o tres gigantes financieros a lo sumo que van a acaparar aún más poder. Y esto hace al sistema más vulnerable si alguno de ellos tiene problemas.
Tags: bonus, Goldman Sachs, incentivos, Paul Krugman, resultados












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20-Jul-2009 at 0:13
Fernando Luque
Hola Vicente. Según mi interpretación no es que a Krugman no le guste que GS gane un montón de pasta sino en lo que no está de acuerdo (y si me preguntan mi opinión yo tampoco) es que esas ganancias récord (que, ojo, han sido posible gracias al dinero del contribuyente americano) sirva para pagar bonus de aquí te espero a los directivos cuando el nivel de desempleo del país está rozando el 10%.
20-Jul-2009 at 18:18
Vicente Varó
Ya Fernando, pero otros muchos bancos han recibido ayuda del contribuyente y no tienen ganancias record. Goldman las tiene precisamente por el talento que tiene en la organización, que consigue mejores resultados. Y esos bonus se gastarán y generarán riqueza: los empleados de GS volverán a ir a jugar al golf, a comprarse coches, cuadros… GS devolvió la pasta del TARP
20-Jul-2009 at 19:00
xiscom
Hola Vicente. Esta vez me inclino más por Krugman. Si no he entendido mal su artículo, lo que critica es que Goldman Sachas sigue con su política previa de premiar resultados a corto plazo; a pesar de haber recibido ayuda y garantía del Estado. En definitiva, critica, no a Goldman Sachs, que no es más que el más brillante de los bancos americanos, sino la lentitud en implantar una regulación bancaria más estricta, que el ve como absolutamente necesaria para evitar en el futuro una crisis mucho mayor. Tal vez la retórica de Krugman es un poco efectista y “radical”. A mí me gusta mucho.
En cuanto a tu comentario al comentario de Fernando, es cierto lo que dices del gasto, pero Krugman ve todo este negocio como improductivo desde su inicio. Es su visión.
20-Jul-2009 at 19:14
Vicente Varó
Hola Xiscom, es que yo no creo demasiado en una sobrerregulación financiera (sobre todo, en una regulación financiera justo después de la crisis, otra cosa es desde la distancia) y creo que los incentivos son una herramienta fantástica para fomentar la productividad en un sistema de libre mercado.
A mi me gusta Krugman por su estilo directo, pero en este tema en concreto estoy justo en la dirección opuesta. Y, sobre todo, me parece que poner como ejemplo las medidas de sobrerregulación bancaria que se tomaron en los años 30 es una barbaridad. El mundo no salió de aquelló hasta dos décadas después.