Un amigo me ha pasado esta mañana un email muy gracioso con cómo quedarán los logos de las principales compañías después de la crisis. Y, como no podía ser de otra manera, lo comparto ahora con vosotros para empezar (o acabar, depende de cuando leáis este post) este fin de semana con un poco de humor.
A mi, de todas formas, me parece que no tienen razón quienes han hecho estos diseños. Más que nada, porque alguno de ellos igual no existirá después de la crisis si siguen las cosas así. Esperemos que no.
Por macabro que parezca, la cotización de Apple en los últimos meses se ha movido más por los rumores sobre la salud de Steve Jobs, su fundador y alma mater, que por los nuevos productos o las cuentas de la empresa. Cuando se difundía la especulación, el valor se desplomaba y cuando Apple lo desmentía se recuperaba. Pero este miércoles no fue una especulación, sino que llegó la noticia.
Jobs anunció que se retira temporalmente y este jueves la acción llegó a caer más de un 5%, aunque al final sólo ha perdido un 2,3%. Aquí la pregunta está clara: ¿Se puede medir el valor en bolsa del directivo clave de una compañía? Dicho de otro modo: ¿se puede valorar en cifras cuánto menos debería valer Apple si Jobs tiene que dejarlo definitivamente?
¿Y al revés? ¿Se podría estimar cuanto más debería cotizar en bolsa una compañía si un CEO cenizo e incompetente dimite? ¿Se habría disparado hoy el Real Madrid en bolsa si cotizara por los rumores de dimisión de Ramón Calderón (que parece que a estás horas se están confirmando)?.
Pues bien, en el caso de Jobs, sí hay quien se atreve a calcular su valor. Según este periodista de Breakingviews, el fundador de Apple valdría 20.000 millones de dólares, con cálculos hechos hace aproximadamente un mes. El cálculo que hizo es una valoración por partes del negocio de Apple y a esto le restó la cotización de la compañía.
Evidentemente, el método no es muy científico, pero ¿creeis que sirve como aproximación? ¿Creeis que un sólo directivo de una empresa, por muy importante que sea dentro de la empresa podría ser valorado cuantitativamente? ¿Creeis que Jobs puede valer 20.000 millones de dólares? ¿Y se puede calcular cuanto debería valer Berkshire Hathaway cuando se retire Buffett? O dicho de otro modo, ¿cuánto vale Buffett? O en España, ¿cuánto vale Botín?
Acabo de descubrir, buceando en la web www.clusterstock.comque ha citado hoy S. McCoy en El Confidencial, toda una perla. Se trata de ‘The bailout game’ (‘El juego del rescate’ en español). La verdad es que me ha parecido una idea genial, divertida, muy bien hecha y con una ironía deliciosa. Os recomiendo “perder” unos minutillos jugando una partida.
El juego (que está en inglés) consiste en guiar la furgoneta que Ben Bernanke, presidente de la Fed, y Hank Paulson, secretario del Tesoro, llevan cargada de dinero público para rescatar a entidades financieras y al sector del automóvil. La puntuación final depende de si el jugador ha elegido bien los bancos que rescatar.
Ayuda a Bernanke y Paulson a salvar entidades financieras
Debes tener mucho cuidado, ya que si dejas caer algunas entidades, su hundimiento arrastrará a otras y la recesión o la depresión acechan. Pero no te preocupes, porque tienes comodín de la llamada: puedes consultar… ¡a Alan Greenspan! El ex presidente de la Fed, caricaturizado según cada caso, te echa una mano dándote el consejo adecuado en cada momento.
Si tienes dudas, puedes utilizar el comodín de la llamada para llamar a Greenspan, siempre caricaturizado
En fin, me ha parecido una idea genial, ya que es una forma muy ingeniosa y divertida de contar la historia de las decisiones que han tenido que tomar los responsables de la economía americana desde que estalló la crisis. Pero con una variante: el jugador es quien decide si se gasta el dinero o no (y puede ver las consecuencias de no hacerlo).
Ah, y por cierto, si tienes mala suerte, caerás en una casilla en la que te quitarán dinero por el escándalo Madoff. Que lo disfrutéis (el juego, no a Madoff).
España acapara hoy las portadas de los dos grandes diarios económicos mundiales. Y no es precisamente un motivo de alegría. Tanto Financial Times como The Wall Street Journal, en sus ediciones europeas, dedican su titular de portada a dos malas noticias para la imagen económica de España.
Portada del FT edición Europa hoy, tomada de kiosko.net
En el caso de Financial Times, el titular hace referencia al anuncio de S&P ayer de que ha puesto bajo revisión negativa el ráting de AAA (máxima calidad crediticia) del Reino de España, del que hasta ahora hemos venido presumiendo con anuncios en las publicaciones internacionales. En cualquier caso, no hay que ser S&P ni muy lumbreras para saber que España no puede tener la máxima nota crediticia con la que tenemos encima.
La portada de The Wall Street Journal hace mella por otra vía. Destaca el requerimiento de información que habría hecho la Fiscalía Anticorrupción a Banco Santander, el mayor banco español y uno de los gigantes mundiales, por su relación con la supuesta estafa de Madoff. Yo creo que Santander en este caso es una víctima más, pero un titular así en la portada de uno de los diarios más influyentes de Europa resulta un duro golpe.
Y, además, o quizá como consecuencia, la bolsa española está cayendo esta mañana mucho más que las otras de Europa.
Esta mañana se ha conocido una noticia de esas que pueden tener mucho más fondo del que aparentan. La energética alemana RWE, una de las mayores de Europa, ha anunciado la compra de la holandesa Essent, en una operación valorada en casi 10.000 millones de euros. Hace dos años, este tamaño casi era “normalito”, pero ahora resulta una de las mayores operaciones desde antes de la crisis. ¿Significa esto que se reabre el mercado de compras y fusiones?
Quizá sea demasiado pronto para decirlo. Pero parece que hay quien empieza a ver oportunidades y no está dispuesto a dejarlas pasar. Además, van llegando noticias positivas del mercado de crédito. Sólo en un par de días la semana pasada se colocaron bonos empresariales por valor de 13.000 millones de euros en Europa. BBVA colocó, por ejemplo, 1.000 millones de euros en un par de horas el pasado viernes. Es decir, que hay inversores privados que también ven oportunidades ya en estas emisiones.
Además, los tipos de referencia están alejándose de los niveles de caos absoluto y quiebras generalizadas. También se nota en el euribor, ya que la bajada se ha acentuado en las dos últimas sesiones, hasta marcar hoy el 2,78. Ahora, el diferencial con los tipos oficiales del Banco Central Europeo (BCE) es de tan sólo 28 puntos básicos (100 puntos básicos son un punto porcentual), aunque se podría ampliar si el BCE baja tipos el jueves, algo que no todo el mundo tiene tan claro.
Parece que los mercados han empezado a descongelarse, anecdóticamente, cuando el temporal de frio se cebaba con Europa (la realidad juega a ser caprichosa a menudo). Ésta ha sido el primer objetivo de los bancos centrales desde el inicio de la crisis, y parece que todas las medidas puestas en marcha desde entonces podrían empezar a dar objetivo. Habrá que estar muy atentos a ver que dice Trichet el jueves.
Para los escépticos, también hay una visión. Las entidades se habían apretado anormalmente el cinturón en la recta final de año para presentar un balance lo más saneado posible en la foto fija del 31 de diciembre, la que todo el mundo mirará con lupa cuando se publiquen resultados empresariales. Y, por lo tanto, podríamos estar tan sólo ante un puntual efecto “soltar un agujero de la correa del cinturón”.
Las modas resultan casi imposibles de predecir, y acaso ese sea su mayor encanto, pero a veces estallan en momentos tremendamente sorprendentes. En los últimos días, un video se ha puesto de plena actualidad entre algunos de los blogs relacionados con el sector financiero (en mayor o menor medida) más importantes e interesantes de nuestro país, como Gurusblog, InvestorsConundrum o Loogic, entre otros.
Se trata de la charla de Warren Buffett, el inversor más rico del mundo, a los alumnos de un MBA en la Universidad de Florida. Digo que me sorprende no por el contenido, que es imprescindible y todo aquel que sigue los mercados debería ver, sino por el tiempo. Esta conferencia se produjo ¡hace más de una década! En concreto, muy poco después de la quiebra de LTCM, de la que Buffett (muy criticado por los banqueros de Wall Street por su papel en aquella crisis) habla en detalle en la charla.
¿Por qué se ha puesto de moda ahora? La razón parece ser el fabuloso y meritorio trabajo que llevó a cabo Nairan, del Blog del Inversor, que realizó una traducción con subtitulos en castellano de la hora y media que duró la charla, que está colgada en nueve bloques de cerca de 10 minutos en su perfil en Youtube. Para quien, además, quiera leer la charla en inglés, hay una transcripción en este otro lugar.
Pero más curioso todavía resulta que se haya de puesto de moda ahora y que todos admiremos (que yo también) la sabiduría de Buffett, cuando se encuentra quizá en uno de sus peores momentos. La cotización de su sociedad de inversiones Berkshire Hathaway perdió en 2008 un 32%, su peor registro en más de tres décadas, como destacaba recientemente Bloomberg en un artículo titulado “Buffett no encuentra ningún lugar donde esconderse” (aquí en inglés).
Además, el blog americano 24/7 Wall Street hizo ayer un interesante post que tituló “El dolor de seguir a Buffett” y que destacaba los fuertes retrocesos de algunas de sus principales inversiones y, en concreto, de algunas de las últimas como Goldman Sachs y General Electric. El autor, no obstante, recuerda que Buffett no es un jugador de corto plazo, y que seguirle siempre tiene sus consecuencias en los malos momentos.
A mí, al respecto de esta situación, me gustaría destacar algo que el propio Buffett recuerda en el video de Florida (traducción libre propia cuando lo ví en inglés): “Si arriesgas lo que es importante para tí, por algo que no es importante para tí, eres tonto, por muchas posibilidades que tengas de acertar. Es decir, si me das una pistola en la que puedes poner miles un millón de balas, pero sólo hay una, y me dices que apriete el gatillo, no lo voy a hacer. En el mundo financiero hay mucha gente que lo hace demasiado sin pensarlo mucho”. Desde esta óptica, el desplome de sus últimas inversiones tienen una nueva dimensión. ¿Verdad?
Últimamente cuando leo algunos post de blogs financieros no tengo muy claro si estoy leyendo noticias de ahorro e inversión, o si estoy en las puertas de un Carrefour o un MediaMarkt. Y no es esto una crítica a los blogs (aunque humildemente les sugiero que eliminen la palabra “regalo” cuando hablen de estas ofertas), sino a este tipo de oferta de productos financieros.
Lo que también quiero dejar claro es que no tengo nada contra ninguna de las entidades que voy a citar. Ni mucho menos. Cito a estas hoy porque me ha llamado la atención que estos productos sean de lo más destacado en cuanto a “novedades” financeras en el inicio de año, pero el tema de disfrazar la rentabilidad de los depósitos de supuestos regalos resulta un mal genérico del sector en España. Y ahora explico los motivos.
Resulta que me encuentro con el lanzamiento reciente de tres productos muy curiosos. La Caixa ha lanzado el depósito “A su gusto”. La gran novedad que aporta es que mientras en la sucursal te ofrecen el producto que más te conviene te invitan a un café Nespresso. Y además, luego, en vez de dinero contante y sonante, te dan o una cafetera u otro regalo.
Bancaja también ha lanzado otro producto curioso: un depósito que, en vez de dinero, te paga un centro de planchado DeLonghi. El tercero en cuestión es Caja Castilla La Mancha, que con su depósito Doble Definición, además de pagarte en efectivo (menos, claro), te paga con una televisión.
En fin, creo que para la cultura financiera, el mejor camino no es disfrazar las rentabilidades de regalos, ni hacer de las sucursales tiendas que venden productos de consumo. Además, en mi caso concreto, prefiero que me paguen los intereses y sea yo quien decido lo que quiero comprar con ello, no el producto que el banco me ofrece. Y me pregunto yo, ¿quien diseña estos depósitos, el departamento de producto o el de marketing?
En una de estas interminables sobremesas navideñas, un familiar me lanzó la pregunta con la que he titulado este post: “¿Y cómo van los fondos ahora?”. Claro, dar una respuesta general era fácil: mal, muy mal. La mayoría se desplomaron en 2008 e incluso muchos conservadores han tenido pérdidas desmesuradas. Pero él siguió preguntando y se produjo una conversación que intento replicar ahora:
- Familiar: “Es que yo tengo uno, ¿entonces saco el dinero?”
- Yo: ¿Pero cuál tienes?
- Familiar: “Pues del Banco X”
- Yo: “Ya, pero el Banco X igual tiene mil fondos, ¿cómo se llama?
- Familiar: “No lo sé, pero me dijeron que era bastante seguro”
- Yo: “¿Pero es un garantizado, un monetario, uno de renta fija?”
- Familiar: “No lo sé… Pero invertí unos 1.800 euros”
Mi objetivo aquí no es ridiculizar a mi familiar, ni mucho menos. Se trata de una persona de alta formación técnica, con un buen trabajo y “creo” que un interesante salario. Es más, cuando compra algo es de los que les gusta informarse bien. Por ejemplo, ante una botella de vino, se informa antes, compara, pregunta a conocidos y suele conocer muy bien las características del producto. “¿Y por qué no haces lo mismo cuando inviertes?, le pregunté yo. “Porque esto de la economía es muy difícil…”
Al perfil de mi familiar, aprender lo básico de la inversión les costaría menos que saberse todos los componentes del ordenador portátil que se van a comprar. Sin embargo, lo ven como algo inaccesible, y quedan totalmente expuestos a lo que el empleado de una sucursal que tiene que cumplir determinado objetivo de ventas le quiera ofrecer.
¿Por qué cuando se trata de inversión tantos ciudadanos no buscan una segunda opinión? ¿Por qué no le preguntan a sus conocidos y familiares si ha invertido en estos productos y si están contentos? ¿Por qué sí lo hacen con otros artículos de consumo y no con el dinero que necesitarán para comprarse un coche o directamente para su jubilación?
Aunque para algunos inversores esta etapa ya está superada y sí se informan más a través de Internet, creo que este porcentaje aún sigue siendo demasiado bajo, en comparación con lo que ocurre con temas de consumo. Todavía queda mucho por andar. Y en Unience contribuiremos a recorrerlo poniendo a disposición de los inversores todas las herramientas para que puedan contar con más opiniones e información al invertir.