January 2009

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Los seres humanos tenemos una habilidad tremenda para buscar un chivo expiatorio al que culpar de nuestras propias vergüenzas. Cuando hay excesos de cualquier tipo, nos esforzamos en encontrar una excusa para dejar claro que no somos tan malos, sino que el uso de determinada ideología, herramienta o medio ha alterado nuestra bondad.

En la historia financiera, cada vez que hay un escándalo sucede lo mismo. Por ejemplo, cuando en España estalló Gescartera se señaló con el dedo a las agencias y sociedades de valores pequeñas. Cuando saltó el escándalo de Forum y Afinsa, se preparó la horca para la inversión en bienes tangibles. Y ahora, con el problema de las hipotecas basura, se ha llevado al paredón a la innovación financiera.

Imagen de las jornadas Innovación en Banca celebradas el miércoles en Madrid, foto tomada del blog InnoBanca

Imagen de las jornadas Innovación en Banca celebradas el miércoles en Madrid, foto tomada del blog InnoBanca

El pasado miércoles asistí a unas jornadas organizadas por Afi y Google España que precisamente tenían como título “InnoBanca”, y durante la presentación, Emilio Ontiveros, presidente de AFI, reflexionó sobre este peligro: la estigmatización de la innovación financiera. No puedo estar más de acuerdo. Estamos ante el error de irnos al otro extremo: pasar del todo a la nada, y por lo tanto, al back to basis, o sea, a hacer todo lo más simple que se pueda.

Lógicamente, en los últimos años se han cometido muchos excesos utilizando para ello la innovación financiera: la famosa empaquetación de hipotecas que facilitó la concesión de los prestamos no-doc o ninja, como diría Leopoldo Abadía. Pero no ha sido la propia innovación la que ha provocado el problema, sino el uso que se le ha dado por la avaricia de los broker hipotecarios, banqueros de inversión, analistas de crédito…

Muchas entidades sí están aplicando la innovación financiera, por ejemplo, a la relación con sus clientes en la red, y les está dando muy buenos resultados. Y las que no lo hacen se están quedando atrás y perjudicando así a sus clientes, que no pueden disfrutar de servicios tan útiles como los que les da la competencia.

Álvaro Martín y Borja Foncillas, ambos analistas de AFI especializados en innovación financiera y autores del blog InnoBanca, expusieron en las citadas jornadas algunos casos de éxito internacionales y recomendaron a las entidades estudiar las posibles estrategias que ofrecen los diversos proyectos independientes que van apareciendo en la red. Entre ellos, citaron Unience, nuestra red social de inversores. Huelga decir que estoy de acuerdo con ellos, faltaría más.

Me gustó su concepto, aunque pueda parecer un poco simple. Los bancos no sólo tienen que hacer banca online, sino por Internet. Es decir, que la relación de las entidades financieras con sus clientes no se limita a su home y a las actividades que puedan hacer allí, sino que se extiende por todas las aplicaciones relacionadas con el mundo financiero, donde pueden prestar servicio a clientes o potenciales clientes también.

Ya hemos hablado aquí más de una vez de Nicholas Nassim Taleb, autor del best seller El Cisne Negro y de sus vehementes posturas sobre los bancos y las entidades financieras. La entrevista que hoy le ha hecho Bloomberg TV en la cumbre económica de Davos no tiene desperdicio. Para empezar, le preguntan si tendremos que llegar a la nacionalización de los bancos. ¿Cuál es su respuesta? “Es absolutamente necesario, porque los contribuyentes estamos en el peor de los mundos: con lo peor del capitalismo y lo peor del socialismo”.

Si pincháis en la imagen iréis a la página de Bloomberg donde está el video (en inglés)

La reportera le replica que quizá esa no sería la solución ideal, que en Europa hay bancos públicos y son tremendamente burocráticos e ineficientes. Nassim Taleb le corta y le dice que los bancos siempre son así, que siempre nos hacen lo mismo, que habría que prohibirles tomar riesgo, porque saben que al final les vamos a rescatar. “Nos tienen como rehenes”, dice.

En fin, son declaraciones propias de una figura que ya se ha convertido en un polemista, que precisamente cobra de sus ponencias y de las ventas del libro que seguro debe estar a punto de sacar a la luz (es una especulación, no sé si lo está preparando, pero si no lo hace estaría perdiendo una oportunidad histórica de hacer otro best seller). Y desde mi punto de vista hay que medirlas desde la distancia, pero seguro que más de uno y más de dos están en su línea de pensamiento.

Si tienen un ejemplar de El Mundo de hoy a mano, abránlo por las páginas 22 y 23 y miren los titulares. A la izquierda, “Jaque a Nicolás Sarkozy”, a la derecha, “La crisis noquea a Brown”. A mi me ha impresionado. Es decir, que los líderes de dos de las grandes potencias europeas ya están con la soga el cuello, y la crisis no ha hecho más que empezar. Y en Europa del Este también se han dado revueltas muy ruidosas y violentas durante las últimas semanas.

Los titulares de este tipo van a empezar a abundar a medida que la crisis económica vaya profundizando. Y no serán pocos los que acabarán como Islandia, con la dimisión en bloque del Gobierno que se conoció a prinicipios de semana, o como Bélgica, cuyo gobierno también se rindió en diciembre por el escándalo provocado por sus maniobras para rescatar Fortis. En EEUU la crisis ya se ha llevado también por delante al partido en el poder, aunque de un modo más elegante: en las elecciones.

En España, de momento, no pasa nada, pero ¿cuánto tiempo durará la calma?. Según The Economist, hasta después del verano, pero igual es antes con el ritmo de destrucción de empleo que llevamos. Recuerdo que en la conferencia de clientes de Bestinver el año pasado, Francisco García Paramés dijo algo así como que no le deseaba ni a su mejor amigo ganar las elecciones a la presidencia del Gobierno que se celebraban en España el año pasado.

El ciudadano, ante la carestía, precisa de respuestas claras, y si no, se rebela y exige responsabilidades. Y ahora mismo, con los avances en conectividad y los movimientos asociativos que Internet permite, el descontento se transmite a una velocidad mucho mayor que años atrás. Por eso, aún en el despertar de la crisis ya hay movimientos de este tipo.

Por ejemplo, hoy los foros y noticias de distintos medios están repletos de comentarios de indignación sobre las ayudas a los bancos, porque no entienden que se dé ayudas a este sector cuando las dos mayores entidades financieras del país han dado beneficios que sumados superan los 14.000 millones de euros en 2008. Sin embargo, nadie está ahí para explicarlo, por lo que la indignación hace eco.

P.D. La propuesta de “Tengo una pregunta 2.0″ que ayer lanzamos desde este blog a distintos blogs financieros va por buen camino. La mayoría, bien en privado o bien a través de comentarios en el blog de ayer, se han mostrado de acuerdo con la iniciativa. Ahora falta darle cuerpo y forma.

Ayer, viendo al presidente del Gobierno en “Tengo una pregunta para usted”, me surgió la duda de si se trata del formato adecuado para tratar en profundidad la crisis económica y financiera, que era el centro del programa. Al final, la mayoría de preguntas giraban en torno a situaciones personales de cada ciudadano, a las que Rodríguez Zapatero respondía pidiendo confianza y a veces metiendo con calzador en la respuesta el plan de ayuda a los ayuntamientos.

Mi conclusión, tras debatirlo con algunos amigos en Twitter y Facebook, es que sí resulta interesante, pero que se queda cojo. Entre la audiencia no había ningún economista, ningún analista financiero, ningún profesor de la materia y ningún blogger de los que cada día escribimos sobre aspectos relacionados de una u otra manera con el sector financiero y con la dimensión de la crisis.

Vale, quizá no representamos a la mayoría de los ciudadanos, estoy de acuerdo en parte. Pero sí tendría su interés que el presidente del Gobierno “diese la cara” (como ayer dijo en el programa), ante los que cada día analizamos sus propuestas y las de otros gobiernos.

Por eso, desde estas líneas propongo a los amigos de otros blogs relacionados con economía y finanzas que preparemos una batería de preguntas para proponer a Moncloa un “Tengo una pregunta 2.0″, al estilo de lo que ayer citaba Marc Vidal al final de su último post. Marc desconfiaba de que algo así llegara a buen puerto, pero yo creo que en este caso la iniciativa debe ser nuestra, de los propios blogs.

Para empezar, lanzo la proposición a algunos de los blogs que suelen hablar de economía o finanzas. Animo a hacerlo, por ejemplo, a El Blog Salmón, que ayer ya hizo su particular lista de preguntas; Gurusblog; el citado Marc Vidal; el Blog del Euribor; Investors Conundrum; Fresh Family Office; Especulación; Juan Sainz de los Terreros; La bolsa desde los pirineos; Inversión, Especulación y cosas mías

Y de entre los blogs financieros de medios de comunicación, a Valor Añadido, de S.Mc Coy en El Confidencial; El valor del dinero, de Miquel Roig en Expansión; Blogságora, de elEconomista; No doy crédito, de El Mundo… En fin, seguro que me dejo alguno, pero evidentemente esta propuesta es abierta. Propongo que cada uno hagamos un post con un número muy reducido de preguntas, lo limitaría a 3 como muchísimo, o de las preguntas que podría hacer. O si no queréis hacerlo así, encantado de que me mandéis posibles preguntas y yo las reúno todas en un post.

El encuentro podría ser en el formato que mejor convenga, quizá pudiese ser virtual, pero creo que sería muy interesante que el presidente dé respuesta tanto a nosotros como a todos los usuarios que cada día leen nuestros blogs y lo enriquecen con sus comentarios. Acepte la oferta, señor Rodríguez Zapatero, así demostraría parte de lo mucho que pueden aporta a la economía del conocimiento las nuevas tecnologías y la conversación social.

Según informa la prensa anglosajona, está a punto de producirse el mayor movimiento corporativo de los últimos tres años en Estados Unidos (EEUU). La farmacéutica Pfizer, la mayor del mundo, estaría a punto de cerrar la compra de su rival Wyeth por un montante total que podría rondar los 60.000 millones de dólares.

La operación parece positiva porque hacía mucho tiempo que no se veía una compra de este tamaño. Es decir, confirma la sensación de que el mercado de crédito se está descongelando y empiezan a ser posibles operaciones de compra con las que hace unos meses no se podía ni soñar, como la conocida la semana pasada en Europa.

Detrás de este tipo de compras, podrían venir otras muchas, ya que hay empresas que se encuentran en una situación bastante saneada y no pueden dejar pasar las oportunidades de compra que han provocado los desplomes de muchas compañías en bolsa.

Sin embargo, la operación no está recibiendo demasiadas bendiciones en EEUU. La mayoría de los analistas la catalogan de defeniva y algunos observadores, como los del blog 24/7 Wall Street, creen que se trata tan sólo de escoger el camino más corto para  anunciar una drástica reducción de puestos de trabajo en ambas compañías. Hay que tener en cuenta que la nueva empresa tendría un total de 130.000 empleados en todo el mundo.

Efectivamente la noticia puede tener tanto su enfoque positivo como negativo. Pero desde el punto de vista macroeconómico general, resulta positivo que empiecen a circular tan elevadas sumas de dinero en fusiones y adquisiciones, una señal más de que puede haber alguien que empiece a aprovechar las oportunidades que está dejando el mercado.

Hoy vamos a coincidir con los amigos de Gurusblog, que acaban de publicar un post versando sobre el mismo tema. Se trata de un gráfico que compara el valor en bolsa de los mayores bancos del mundo antes de que empezara la crisis y el que tienen ahora. A mí el gráfico me lo pasó precisamente un amigo que trabaja en una de las entidades que aparecen en la lista. Ha sido producido por JPMorgan.

Sobre todo, me llama la atención que por lo que valían hace un par de años Citigroup, JPMorgan y HSBC, 651.000 millones de dólares, hoy te puedes comprar esas mismas entidades y los otros 12 mayores bancos del mundo. Curiosamente, a pesar de la visión de “chollo” que muchos inversores españoles tienen de Santander, se puede ver que es de los que menos ha caído hasta ahora.

Con esto no quiero decir ni que vaya a caer más ni que vaya a subir, sólo quiero resaltar ese hecho; que se ha comportado mucho mejor que sus competidores hasta la fecha. ¿Está justificado o no? No tengo ni idea. El tiempo y los mercados lo dirán.

En su primer día en la Casa Blanca, Barack Obama aprovechó para anunciar que congelaba el sueldo de los altos funcionarios, como primera medida en estos tiempos de nueva ética y mayor esfuerzo. Y pensando, pensando, me dio por pensar en por qué la administración pública, sobre todo a niveles directivos, no se aplica modelos retributivos variables según resultados, tan presentes desde hace tiempo en el mundo corporativo.

Si no, llegamos a situaciones tan lamentables como la que puede darse ahora en EEUU. Imaginemos que la Administración entrante consigue obrar el milagro y sacar al país de la crisis, una tarea que como mínimo les va a llevar una legislatura. Pues bien, lo habrían hecho con los sueldos “congelados”, mientras que los responsables del Gobierno de Bush, con el que el país se ha sumido en la recesión, han dicho adión, llevándose cada año su correspondiente subida en la remuneración. Absurdo, ¿no?

¿Por qué Solbes, Vegara y Zapatero van a seguir cobrando lo mismo o más que años atrás si la economía del país se ha ido al carajo en sólo un año? (Por cierto, ya que tan identificados se sienten con Obama, ya están tardando en aplicar esta misma al alto funcionariado español). Si durante su gestión vamos camino de los 4 millones de parados, cerca del 20%, ¿no debería reflejarse de alguna manera en su salario, como ocurriría con el directivo de una compañía?

En el mundo de los fondos de inversión, hay un debate similar. Hasta hace algunos años, todos los fondos cobraban la misma comisión, aunque los resultados fueran una bazofia. Ahora, casi todos siguen haciéndolo, pero hay un grupo de gestores que sí han abogado por establecer una parte de su retribución por resultados, llamándolo “comisión de éxito”. Curiosamente, esta iniciativa partió de los mejores gestores y no de los mediocres.

En fin, me gustaría conocer vuestra opinión al respecto.

En estos tiempos la definición de mercados oscilaría entre estado de ánimo y manojo de nervios. El martes, batacazo en pleno nombramiento de Obama porque se dudaba de que el plan del presidente de EEUU pueda reactivar la economía; este miércoles ha ocurrido lo contrario y Wall Street ha recuperado todo lo perdido ayer.

Charlando con algunos inversores en Twitter y en los blog personales de Unience se percibe esa sensación de desconcierto, de no saber qué hacer con estos mercados, de dudas. Parecen ser esos tiempos destinados sólo para los más osados, para quien tiene nervios de acero y en estos dramáticos movimientos sólo ve oportunidades de hacer cartera a largo plazo.

Algunos bancos, que el martes parecían vivir un apocalipsis absoluto, hoy han registrado en algunos casos las mayores subidas porcentuales de su historia. Las opiniones de expertos hoy hablan de las bondades que tendrá el plan de Obama, aunque todavía no se conocen detalles, salvo el desvelado hoy de que se congelarán los sueldos a los altos funcionarios, algo totalmente lógico. Este jueves escribiré más sobre ello.

Hoy se ha oficializado el nombramiento del banquero más poderoso del mundo…. Sí, de Barack Obama. Su principal cometido este mandato va a ser prestar dinero (se hablado de al menos un billón de dólares), y saber a quien se lo presta, para que se genere actividad económica, el dinero llegue a las familias y esos prestamos al final se puedan recuperar.

De momento, no ha llegado el rally que muchos esperaban, sino todo lo contrario. Las bolsas no han vivido la euforia que podría pensarse que el momento histórico que hoy vamos a vivir podría generar. A mi me parece lógico, el mercado ya descontó hace casi tres meses que hoy se le iba a nombrar presidente de Estados Unidos y, tal como están las cosas, no hay tiempo para repetir celebraciones.

La responsabilidad va a ser gigantesca. Y el resultado, una incógnita. ¿Conseguirán las decisiones de un presidente sacar a un país de la crisis? Recomiendo leer el análisis que plantea hoy Alain Galibert en Blogságora. Sin duda, el efecto ketchup es una imagen muy gráfica, aunque yo añado que cuando sale el ketchup de golpe, a veces lo pone todo perdido.

En fin, le deseamos mucha suerte a Obama, la va a necesitar.

Tengo una niña de 18 meses que se llama María. No sé si de mayor querrá ser periodista como su padre o ingeniera como su madre; si le gustará el campo o la playa; si será del Barça o del Madrid, pero estoy casi seguro de una cosa: será tremendamente conservadora en la gestión de su patrimonio y le costará esfuerzo invertir en bolsa.

No me lo invento. He llegado a esta opinión tras leer este estudio publicado hace año y medio por los  profesores Ulrike Malmendier y Stefan Nagel que esta semana cita The Economist. La conclusión principal de este paper es que quienes han vivido crisis financieras en su niñez o en su adolescencia tienen una mayor aversión al riesgo que quienes han nacido en tiempos de economía boyante o alzas bursátiles.

Mi peque leyendo una entrevista a George Soros

Mi peque "leyendo" una entrevista a George Soros

Quizá alguien crea que esto es obvio, pero yo creo que no. Cuando uno es niño o adolescente no se fija para nada en cómo van los mercados, ni siquiera sabe que existe la bolsa, y si lo hace, es para considerarla un invento capitalista repugnante. Y sí, a lo mejor algún peque se fija en cómo se está contrayendo el PIB y en el déficit estructural, pero no conozco ningún caso. Entonces, ¿por qué ocurre esto? ¿cómo quedan grabadas estas vivencias de crisis en nuestro mecanismo de toma de decisiones financieras en el futuro?

El mencionado estudio no se queda sólo en la bolsa. Según sus autores, quienes durante sus primeros años de vida han vivido fases de alta inflación, también se muestran reticentes a tener bonos en sus carteras cuando llegan a adultos. ¿Sorprendente, no?

Lo curioso es que esta “memoria financiera” de la niñez no cae al olvido empujada por las experiencias más cercanas en el tiempo. Aunque los profesores han contemplado que las vivencias recientes cada vez pesan más en las decisiones según avanzan los años, la huella de aquellas situaciones originales sigue latente y sigue influyendo en el planteamiento financiero.

Este estudio choca de frente con la concepción de los mercados eficientes. Es decir, el inversor al tomar decisiones no se basa sólo en analizar la información técnica alrededor y elegir la opción más adecuada en rentabilidad/riesgo, sino que sus inversiones finales vienen determinadas por otros factores emocionales, como las experiencias económicas y financieras vividas en su infancia y adolescencia.

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